El anteproyecto de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) lleva consigo un importante incremento en el presupuesto de Sanidad. En concreto, recogen un aumento del 75,3 por ciento del presupuesto destinado a política sanitaria. Una de las partidas con una importante inversión será el ansiado refuerzo para la Atención Primaria. En concreto, En concreto, se contará con 7.330 millones, lo que supone un aumento de más de 3.149 millones. Entre ellos 1.098 para el refuerzo de la Atención Primaria y 1.018 para la compra de vacunas contra el coronavirus.  Otros cinco millones financiarán la creación del nuevo Centro Estatal de Salud Pública. Así lo ha resaltado en rueda de prensa el ministro de Sanidad, Salvador Illa.

Este aumento se debe a la incorporación del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia y la Ayuda a la Recuperación para la Cohesión y los territorios de Europa. Los mismos son conocidos coloquialmente como fondos europeos contra el COVID-19. Si no estuvieran incluidos en los presupuestos, la subida sería de apenas el 4,9 por ciento. Concretamente, 2.964 millones de euros de los fondos europeos se gestionarán desde Sanidad.

Respecto a la partida destinada al Ministerio de Sanidad, se contempla un presupuesto total de 3.421 millones de euros, frente a los 327 del año anterior. Es decir, “diez veces más, un incremento muy importante”, ha resaltado Illa.

Importante inversión en Sanidad

Respecto a otras partidas que conllevarán una importante inversión, destaca la reforma de los copagos. Una de las promesas políticas del Partido Socialista. Así, la secretaria de Estado de Sanidad, Silvia Calzón, ha anunciado estos PGE de 2021 recogen 257 millones de euros para eliminar el copago farmacéutico. De esta eliminación se van a beneficiar 6,047 millones de personas. En concreto, los menores de edad con un grado de discapacidad igual o superior al 33 por ciento; perceptores de la prestación económica de la Seguridad Social por hijo o menor a cargo en régimen de acogimiento familiar permanente o guarda con fines de adopción; y a pensionistas con rentas inferiores a 5.635 euros, o a 11.200 euros en caso de no estar obligados a presentar declaración por el IRPF.

También está presupuestada una importante inversión de 400 millones para la renovación de tecnologías sanitarias. En esta línea, se destinarán 295,5 millones a la estrategia digital del SNS. Por otra parte,  se destinarán otros 48 millones a financiar la salud bucodental, cuya cobertura se amplía. Asimismo, también incluye un incremento del tipo del IVA del 10 al 21 por ciento a bebidas azucaradas y edulcoradas.  El Gobierno estima que su impacto será de 400 millones de euros.