Los primeros test rápidos de anticuerpos COVID-19 ya han comenzado a distribuirse en las farmacias españolas. Se trata de test rápidos de anticuerpos de autodiagnóstico bajo prescripción médica. Estos autotest permiten conocer el resultado en 10 minutos, en el propio domicilio y con un leve pinchazo en la yema del dedo. El objetivo de estos test es ampliar los cribados de COVID-19. El grado de resultados interpretados correctamente superior al 90 por ciento.

Ante esta iniciativa, desde el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos han advertido de la necesidad de regular los mismos. Para empezar, insisten en que estos los posibles positivos de los autotest se tienen que confirmar con una prueba PCR.

Al respecto ha realizado declaraciones Ana López Casero, portavoz de la institución. Todo ello para dejar claro que los resultados de los autotest requieren siempre de la interpretación e intervención de un profesional sanitario.

Por su parte, el ministro Salvador Illa también se ha manifestado al respecto de estos autotest.  Así, ha lanzado un mensaje de prudencia. «Somos partidarios de cuantos más tests, mejor, pero no son un pasaporte de seguridad absoluta. No nos exhimen de tomar medidas de prevenciones. Hay que saberlo interpretar y hacerlo bien».

Illa ha explicado además que están estudiando estos días la petición de realización de test de antígenos en farmacias. Así se ha pedido informes a las direcciones generales y a los ámbitos del Ministerio, para tomar una decisión. «Espero tener información en el curso de estos primeros días y tomar una decisión esta semana si es posible», ha adelantado.

Guía de actuación ante los autotest

Desde el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos  se ha preparado una guía de actuación ante estos autoest. El objetivo es una adecuada dispensación informada de este test. También el ser capaces de poder resolver todas las dudas que tengan los ciudadanos al respecto.

De forma adicional, el Consejo General de Colegios de Farmacéuticos también ha ofrecido su ayuda al Ministerio de Sanidad. Con el que mismo está trabajando en desarrollar un protocolo de actuación. Este debe servir para apoyar y para colaborar con las autoridades sanitarias en el adecuado control y seguimiento de los datos.