“Todos los programas de optimización del uso de antibióticos (PROA) son imprescindibles, y también deben ser imperativos”. Esta ha sido una de las frases pronunciadas por uno de los expertos reunidos en la III Jornada SEDISA-SEFH, titulada ‘Juntos en la Gestión del Cambio’. La Sociedad Española de Directivos Sanitarios y la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria han organizado este encuentro en la sede de la Fundación ONCE en Madrid, con la colaboración de Ilunion, Biogen y Lundbeck.

Una de las mesas se ha dedicado a abordar los programas PROA como herramienta de mejora asistencial, con el moderador Ismael Escobar Rodríguez, jefe de Servicio del Hospital Universitario Infanta Leonor de Madrid y delegado autonómico de la SEFH en la Comunidad de Madrid.

En este debate han participado Julio García Rodríguez, jefe de Servicio de Microbiología y Parasitología del Hospital Universitario La Paz de Madrid; Pilar Tejedor Prado, farmacéutica especialista del Servicio de Farmacia del Hospital Universitario Infanta Leonor de Madrid, y Juan Antonio Marqués Espí, subdirector general de Calidad Asistencial, Seguridad y Evaluación del Servicio Murciano de Salud.

Componente ético del antibiótico

Aproximadamente, el 30 por ciento de las prescripciones de antibióticos son mejorables, han dicho los expertos. Por ello, Julio García ha recalcado que “los PROA son imprescindibles, y deben ser imperativos”, algo que ha reafirmado Juan Marqués. De hecho, los expertos han hablado del “componente ético del antibiótico”, en relación con las posibles consecuencias para la población general de un mal uso de este tipo de medicamentos.

Otra cuestión que han abordado los portavoces ha sido la necesidad de hacer extensibles los programas PROA “fuera del hospital”, con la colaboración de los servicios sociosanitarios, “cada uno en su área”, ha dicho Marqués.

El subdirector general de Calidad Asistencial de Murcia ha hablado de “un doble liderazgo”: por una parte, el de lo clínicos, a través de la comisión de Farmacia, y también debe implicarse la comisión de calidad. En su autonomía, como ha señalado, los objetivos y los indicadores PROA forman parte del acuerdo de gestión, en todos los hospitales y todas las áreas de la Región.

Especialidad de enfermedades infecciosas

La posibilidad de crear la especialidad de enfermedades infecciosas también ha estado sobre la mesa organizada por Sedisa y SEFH. En general, los expertos han considerado que esta opción sería “algo positivo” al menos para los PROA, como ha dicho Marqués.

Según Pilar Tejedor, los PROA requieren no solo personal con formación especializada, sino también tiempo para su desarrollo. “Los programas surgen para mejorar la calidad asistencial de los pacientes, y no tanto como programas para el control del gasto. En todo caso, se ha comprobado que consiguen disminuir el consumo de antibióticos sin reducir los resultados en salud; incluso, los mejora”.

Acreditación de los PROA

Respecto a la acreditación, Julio García ha defendido la ‘certificación PROA’. “Por el momento, la consecución de objetivos es algo individual, depende del interés y la voluntad de las personas responsables de cada hospital, pero al menos en la Comunidad de Madrid no está institucionalizado”.

Se está impulsando el PROA extrahospitalario y también el Programa Existe, pero no hay una voluntad institucional y falta coordinación. “Hay muchas iniciativas, pero todas están en pañales”, ha criticado el responsable de Microbiología de La Paz.

Finalmente, la clausura ha estado a cargo de Ismael Escobar Rodríguez, como representante de la SEFH; Francisco Mari Mari, de Sedisa, y Eusebio Azorín, director de Relaciones Institucionales de Ilunion.

Los PROA