Los profesionales sanitarios y la infrafinanciación del sistema sanitario público español han sido los mejores y el peor aspecto de la actual crisis sanitaria. La imagen de los profesionales sanitarios sale reforzada tras la actual crisis sanitaria, mientras que la infrafinanciación sigue siendo el aspecto más negativo del sistema sanitario público español. Son algunas de las conclusiones del coloquio ‘Impacto sobre la crisis COVID-19 sobre los profesionales y la industria. ¿Qué hemos aprendido?’, organizado por la Sociedad Española de Cardiología (SEC). El encuentro ha sido moderado por Ángel Cequier y Julián Pérez-Villacastín, presidente y presidente electo, respectivamente, de la SEC.

En su intervención, Martín Sellés, presidente de Farmaindustria, ha hablado del valor del sistema sanitario y de sus profesionales: “Ahora todos apreciamos la Sanidad, incluso los niños y los jóvenes, mientras que antes solo la valoraba la gente que la utilizaba”.

De cara al futuro, ha considerado imprescindible dedicar un punto más del PIB al sistema sanitario público hasta llegar al 10 % global, si se añade el 3% que aporta la Sanidad privada.

Otra propuesta del presidente de Farmaindustria ha sido “reindustrializar Europa y, fundamentalmente, reindustrializar España”. “En estos meses hemos aprendido que dependemos mucho de China e India, y eso no puede ser. Tenemos que aumentar la inversión en I+D pública y privada, y favorecer la colaboración público-privada para ser más eficientes. El dinero que destinamos al sector sanitario debe ser considerado como una inversión. No valoramos que un paciente que se cura vuelve a ser un trabajador activo. En vez de restar, suma”.

Profesionalización de la gestión

La necesidad de “profesionalizar los cargos de las personas que tienen que tomar decisiones” ha sido una de las aportaciones realizadas por José Luis Zamorano, vicepresidente de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) y jefe de Servicio de Cardiología del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid. En cuanto a la labor de los profesionales sanitarios, ha destacado su “capacidad de adaptarse” a las difíciles circunstancias vividas. “Todos tenemos que ser médicos y debemos ayudar”, ha dicho en referencia a las situaciones en las que “hasta los cirujanos cardiacos” colaboraban en el dispositivo ‘Cardio Covid’ del hospital madrileño. Zamorano ha resaltado también que durante la crisis sanitaria han surgido nuevas figuras de líderes, algo que le ha sorprendido de forma positiva.

Respecto a los aspectos que el sistema sanitario español debe mejorar, ha mencionado la necesidad de conseguir provisión de material para tres meses, mejorar la organización y establecer un protocolo nacional para evitar contagios en los hospitales, entre otros.

En su turno, Mª Luz López-Carrasco, presidenta de la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (FENIN), ha pedido “un análisis profundo, pragmático” de la gestión de la crisis, y ha hablado de la necesidad de trabajar con “planes revisables”. “Nos enfrentamos a un futuro inestable y debemos adaptarnos. Desde FENIN hemos trabajado en cuatro puntos: financiación, industrialización, digitalización y contratación”.

Respecto a la contratación, ha dicho que falta una adaptación de las normativas al ámbito sanitario para que se pueda hacer “de una forma mucho más eficiente, con las nuevas formas de contratación basadas en valor y en servicios, y no solamente en productos”.

Más resultados y menos burocracia

Por su parte, Andrés Íñiguez, jefe de Servicio de Cardiología del Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo (Pontevedra), ha expuesto la importancia de “minimizar al máximo las posibilidades del contagio”. Para ello, es clave “reforzar la asistencia sanitaria, que en España está demasiado burocratizada”. “Necesitamos un observatorio de resultados y un observatorio de alertas epidemiológicas, así como reforzar las medidas de protección”.

La puesta en valor de los profesionales sanitarios y la infrafinanciación del sistema son aspectos también reseñados por el expresidente de la SEC. “No puede ser que haya plantillas precarias, contratos de tres meses… Es fundamental conseguir unas condiciones óptimas de trabajo”. Los profesionales sanitarios y la infrafinanciación

Íñiguez también ha coincidido con la presidenta de FENIN al solicitar una modificación del marco regulatorio: “La Sanidad no puede funcionar con la Ley de contratos administrativos del Estado, eso vale para comprar tornillos, por ejemplo. Para la gestión sanitaria es profundamente ineficiente y muy farragosa. Debe cambiar el marco regulatorio actual de contratación administrativa y de compras de dotaciones tecnológicas o cualquiera de los procesos”.