La suspensión de la actividad quirúrgica y la implantación de la asistencia no presencial por la crisis sanitaria de la COVID-19 ha hecho que muchos pacientes oncológicos sean diagnosticados en estadios avanzados. Esto supone un riesgo respecto a la posibilidad de un aumento de la mortalidad en cáncer en España. Así se ha analizado en el caso del cáncer de cabeza y cuello. Todo ello precisamente con motivo del Día Mundial del Cáncer de Cabeza y Cuello que se celebra el 27 de julio.

En concreto, en los pacientes con cáncer de cabeza y cuello se podría dar un aumento de la mortalidad de hasta un 35 por ciento. Especialmente teniendo en cuenta que la crisis sanitaria ha hecho que la actividad asistencial en el área de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello. Así lo advierte la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC).

Entre los cambios que han tenido lugar, desde la Comisión de Cabeza y Cuello y Base de Cráneo de la SEORL-CCC destacan la demora en la actividad quirúrgica, la suspensión y/o modificación de los tratamientos no quirúrgicos. También, el retraso en el diagnóstico, las carencias en el acceso al sistema sanitario, el miedo a acudir al hospital o  la reducción del número de revisiones oncológicas. “En algunos casos se han retrasado los tratamientos y, en otros, los más preocupantes, no se están detectando de forma precoz y, por tanto, el pronóstico de los pacientes es peor”, destaca el doctor Pedro Díaz de Cerio, presidente de la Comisión.

Un aumento de la mortalidad probable

Tal y como advierten desde la SEORL-CCC, este aumento de la mortalidad es una probabilidad y no un hecho ya constatado. Por ello, desde la Comisión de Cabeza y Cuello y Base de Cráneo también insisten en la necesidad de mantener la calma y ser cautos.

En este sentido, un estudio reciente publicado en European Archives of Otorhinolaryngology concluye que tomando las medidas necesarias, el tratamiento de los pacientes con tumores de cabeza y cuello se puede realizar de forma segura durante la pandemia

En España se detectan cada año 10.000 casos nuevos de tumores de cabeza y cuello. Entre ellos, se incluyen el cáncer de cavidad oral, de faringe, laringe, y de fosas nasales y senos paranasales. Sus principales responsables son el tabaco, el alcohol y, en los últimos años, el virus del papiloma humano.