Los ‘robots sociales’ pueden ayuden mejorar el estado de ánimo de niños hospitalizados, según han evidenciado investigadores estadounidenses en un estudio publicado en la revista ‘Pediatrics’ y en el que se analizaron a más de 50 menores enfermos.

El estudio demostró principalmente la viabilidad de integrar un ‘robot sociable’ en las intervenciones, ya que los niños experimentaron emociones más positivas, se levantaron de la cama, se movieron más y se conectaron emocionalmente con el robot, le hicieron preguntas personales e invitaron a regresar más tarde para reunirse con sus familias.

Según los investigadores, aunque es un estudio pequeño, es el primero en explorar la robótica social en un entorno pediátrico con pacientes enfermos en el mundo real. Otros estudios se han realizado en laboratorios, han estudiado a muy pocos niños o se han realizado en entornos públicos sin ninguna identificación del paciente.

“El personal de la vida infantil ofrece una gran cantidad de interacción humana para ayudar a normalizar la experiencia del hospital, pero no pueden estar con todos los niños todo el tiempo. Los ‘robots sociales’ crean una presencia más constante a lo largo del día”, han dicho los investigadores.

El estudio también generó información valiosa para desarrollar un robot totalmente autónomo. De esta forma, en el estudio los expertos pudieron determinar qué gestos físicos se usan con mayor o menor frecuencia, y qué características pueden desear los especialistas para futuras iteraciones.

“En el futuro, ese robot automatizado podría utilizarse para mejorar la continuidad de la atención. Un niño se llevaría un robot a casa después de una visita al hospital para promover el compromiso, el cumplimiento de los regímenes de cuidado y el monitoreo del bienestar”, han zanjado los expertos.