Los síntomas del tracto urinario inferior existen y afectan forma importante a la calidad de vida de quien la padece. Esta es una de las conclusiones a las que han llegado José Medina Polo, urólogo adjunto del Hospital 12 de Octubre y coordinador del Grupo de Trabajo Urología y Atención Primaria;  Carmen González Enguita, jefe del Departamento de Urología del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz; Jesús Pelazas, jefe de Ginecología y Obstetricia del Hospital El Escorial; Lourdes Martínez Berganza, médico de Atención Primaria y representante de SEMERGEN Madrid; José María Molero, médico de Atención Primaria y representante de semFYC Madrid; Pedro Medina Cuenca, director asistencial médico de la Dirección Asistencial Norte de Atención Primaria de Madrid; Charo Azcutia, directora de Continuidad Asistencial Hospital 12 de Octubre; Inmaculada Mediavilla, presidenta de la Asociación Madrileña de Calidad Asistencial y Carmen Valdés y Llorca, médico de Atención Primaria y vocal del Comité Científico del Grupo OAT, en el Coloquio sobre “Abordaje de la Calidad Asistencial de los Pacientes con STUI” en la Comunidad de Madrid, celebrado en la Redacción de EL MEDICO con la colaboración de Astellas.

Muchas personas que los sufren, e incluso algunos profesionales, piensan que es algo asociado a la edad, sin embargo, se trata de patologías que si se manejan adecuadamente pueden mejorar, “aunque siempre hay que explicarle al paciente las expectativas que puede tener con el tratamiento”, aseguran los citados especialistas.

Para poder mejorar en la asistencia de las mujeres y los hombres con STUI, los expertos apuestan por la información. Si los pacientes conocen su patología pueden implicarse más y mejor en su control y pueden solicitar asistencia dentro de la cartera de servicios de la Comunidad de Madrid.  Según destacaba José Medina Polo, hay que empoderar al paciente con esta patología y “somos nosotros los que debemos despertar el interés”.

Detección en Primaria


En este sentido, tanto los médicos de Atención Primaria, como enfermería y matronas, deben poder detectar a las personas que acuden al centro de salud con esta sintomatología, “antes de que ellos soliciten nuestra ayuda”, aseguraba Lourdes Martínez Berganza.  En esta misma línea se manifestaba Charo Azcutia cuando explicaba que es necesario que todos los profesionales sanitarios, entre los que enfermería tiene un papel muy importante, escuchen más a los afectados, y sobre todo en continuidad asistencial es clave para conocer al enfermo, su situación y entorno.

Pedro Medina, por su parte, señalaba que hay que poner en valor la asistencia de la Comunidad de Madrid, que cuenta con múltiples herramientas y profesionales preparados para poder manejar las necesidades de estos pacientes y aportarles valor. “Hay que priorizar actuaciones que estén soportadas por la evidencia científica y que aporten valor para los pacientes”, ha destacado.

Los expertos han estado de acuerdo también en que es necesario un abordaje multidisciplinar. Tal y como detallaba José Mª Molero, los STUI requieren ser vistos como multidisciplinares y multiniveles, por lo que hay que generar un cambio de actitudes. Hay que empezar su detección teniendo en cuenta que es una patología oculta, pero para eso, “podemos servirnos de las herramientas que tenemos”.

Para mejorar la detección la información también es clave. Por eso, Carmen Valdés y Llorca se mostraba partidaria de fomentar la realización de talleres informativos en los centros de salud. De esta forma se podrán conocer y manifestar las necesidades que tienen los afectados. Aspecto en el que también incidía el ginecólogo Jesús Pelazas, para quien hay que fomentar la realización de “talleres para conocer, conocer para crear demanda y demanda para cambiar”.

Ofrecer respuestas
Coloquio STUI
Una constante del coloquio ha sido que los STUI son un problema que está aflorando y por eso “tenemos que estar preparados para darle una respuesta. Hay que poner en valor lo que tenemos con un respuesta homogénea, con una formación y actualización adecuada, conociendo el papel de cada nivel asistencial”, puntualizaba en este sentido Inmaculada Mediavilla.

Para Carmen González es prioritario que se escuchen los profesionales, “ya que se aprende de la experiencia de todos, lo que es necesario para avanzar”. En su opinión, la atención a estos pacientes debe cumplir las tres s y “ser simultánea, similar y sincronizada”.