Los trabajos que se requieren un importante esfuerzo físico aumentan hasta un 55 por ciento el riesgo de padecer demencia, en comparación con los trabajos sedentarios, según ha puesto de manifiesto un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Copenhague (Dinamarca).

En el trabajo, publicado en el ‘Scandinavian Journal of Medicine & Science in Sports’, los expertos analizaron a 4.721 hombres daneses que, en la década de 1970 informaron sobre el tipo de trabajo que realizaban a diario. A lo largo de los años, los investigadores han recopilado datos sobre la salud de estos hombres, incluidos los aspectos sobre el desarrollo de las condiciones de demencia.

Así, los expertos han comprobado que aquellas personas que habían tenido trabajos en los que se requería un excesivo esfuerzo físico tenían hasta un 55 por ciento más de riesgo de padecer demencia en el futuro.