Tecnología de análisis automatizado de la tos incorporada en una aplicación para teléfono inteligente podría ayudar a diagnosticar trastornos respiratorios infantiles, según un estudio publicado en la revista ‘Respiratory Research’.

Investigadores de la Universidad de Curtin y la Universidad de Queensland, Australia, han demostrado que una aplicación de teléfono inteligente tiene una alta precisión (entre el 81 por ciento y el 97 por ciento) en el diagnóstico de asma, crup, neumonía, enfermedad del tracto respiratorio inferior y bronquiolitis.

El doctor Paul Porter, autor del estudio, explica que “puede ser difícil diferenciar los trastornos respiratorios en los niños, incluso para los médicos con experiencia. Este trabajo demuestra cómo se pueden combinar con éxito las nuevas tecnologías, los conceptos matemáticos, el aprendizaje automático y la medicina clínica para producir pruebas de diagnóstico completamente nuevas utilizando la experiencia de varias disciplinas”.

Para desarrollar la aplicación, los autores utilizaron una tecnología similar a la usada en el reconocimiento de voz, que entrenaron para reconocer las características de la tos características de cinco enfermedades respiratorias diferentes.

Después, los investigadores utilizaron la aplicación para clasificar la tos de 585 niños de entre 29 días y 12 años que fueron atendidos en dos hospitales en Australia Occidental. La precisión del analizador de tos automatizado se determinó comparando su diagnóstico con el diagnóstico alcanzado por un panel de pediatras después de haber revisado los resultados de las imágenes, los hallazgos de laboratorio, los registros hospitalarios y todas las investigaciones clínicas disponibles.

Los autores señalan que la tecnología desarrollada para este estudio puede proporcionar un diagnóstico sin la necesidad de un examen clínico por parte de un médico en persona, abordando una característica limitante importante de las consultas existentes de telasistencia, que se utilizan para brindar servicios clínicos de forma remota. Eliminar la necesidad de un examen clínico puede permitir que los tratamientos comiencen antes.

En este sentido, el doctor Porter precisa que, “dado que la herramienta no se basa en investigaciones clínicas, los proveedores de atención médica pueden utilizarla en todos los niveles de capacitación y experiencia, si bien recomendamos –añade– que, cuando sea posible, la herramienta se use junto con un médico clínico para maximizar la exactitud clínica”.