Las hormonas sexuales son importantes en la fisiología del hueso, ya que influyen en la dimensión, forma y ganancia de la masa ósea. Es por ello que uno de los temas tratados en el en el XLVI Congreso Nacional de la Sociedad Española de Reumatología ha sido el impacto de los tratamientos hormonales. Concretamente el de los tratamientos para la transición de género. Los reumatólogos sostienen que las hormonas sexuales pueden modular la respuesta inmune celular y humoral. De esta forma, desde la Reumatología se puede contribuir con un efecto positivo en la práctica clínica y en el manejo de enfermedades reumatológicas en personas transgénero. En este sentido, los reumatólogos españoles, a través de la SER, han puesto en marcha un proyecto de enfermedades reumáticas en la población ‘trans’.

Esto resulta especialmente relevante dado el desconocimiento que hay en este ámbito. Actualmente, en Medicina se siguen estudiando las enfermedades a través del género binario hombre/mujer. Además, “en la mayoría de las consultas se tiende a la presunción de la heterosexualidad, cuando se evalúa el caso clínico de un paciente”, ha lamentado Gilberto Pérez, del Grupo GIDSEEN.

Imparto de los tratamientos transgénero

“Tener en cuenta los riesgos del tratamiento nos permite aplicar programas preventivos y hacer vigilancia activa de las posibles comorbilidades“. De esta forma ya no solo se considera a las personas transgénero dentro del campo de la Endocrinología. “Hemos pasado a entender la atención sanitaria integral de las mismas como Medicina Transgénero”, insistía el experto.

En concreto, según el conocimiento actual, se sabe que los tratamientos aplicados en los procesos de transición y afirmación de género pueden mejorar o empeorar cuadros reumatológicos previos.

Es por ello que el objetivo de este abordaje es la atención multidisciplinar de todos los aspectos bio-psico-sociales de este grupo de personas. Siempre desde una visión despatologizante y con el objetivo de mejorar su calidad de vida.