La última Encuesta de Salud de 2017 establecía que los trastornos depresivos afectaban a casi el 7 por ciento de la población. Ahora esta cifra se sitúa cerca del 20 por ciento, debido a la crisis producida por la COVID-19, según los expertos. La depresión representa, además, una de las principales causas de discapacidad en adultos y adolescentes en todo el mundo, según la OMS. En este contexto, con motivo del Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, Lundbeck apuesta por la detección de banderas rojas, pone en marcha la campaña Red Flags de la Depresión. 

Esta campaña apuesta por la detección de banderas rojas sobre depresión en redes sociales. En concreto, pone el acento en aquellos comportamientos y comentarios tóxicos o irrespetuosos sobre depresión. Estas banderas rojas también se materializan en falsas creencias, mitos e ideas preconcebidas acerca de la enfermedad. Todo ello, fruto del desconocimiento que todavía existe en torno a la depresión. Esta banalización perpetua el estigma social y el auto-estigma de quienes la padecen. Por ejemplo con ideas como pensar que la depresión es solo tristeza, que se debe a la debilidad personal, o que solo depende de uno mismo.

Convertir las banderas rojas en mensajes veraces

Rosa Molina, Psiquiatra en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid y Presidenta de la Sección de Neurociencia Clínica de la Asociación Española de Neuropsiquiatría, opinaba al respecto del papel de las redes. “Pueden ser un aliado para difundir información rigurosa y llegar a la gente de forma rápida, captando su atención y con mensajes potentes que es difícil transmitir de otra manera. La población recurre a las redes, también para buscar información sobre salud mental, y esto es una oportunidad que los profesionales no debemos desaprovechar.

La campaña propone, además, convertir esas banderas rojas en “green flags” o banderas verdes. Es decir, en mensajes veraces sobre la depresión que puedan servir de apoyo a todas las personas que viven con la enfermedad. Todo ello para brindándoles comprensión, escucha activa, empatía y acompañamiento durante su enfermedad. Para ello, anima, también, a los usuarios a compartir las “red flags” que han escuchado o vivido sobre la depresión.