Lundbeck ha celebrado un evento corporativo en el Hospital Sant Pau de Barcelona con motivo del 25 aniversario de la compañía en España. El acto, que ha contado con la presencia del Embajador de Dinamarca en España, Jens Kisling, ha reunido a la junta directiva, liderada por Xavi Martí, director general de Lundbeck Iberia, y a los empleados de la filial española, además de a varios directivos internacionales, como son los vicepresidentes ejecutivos Jacob Tolstrup y Lars Bang.

En el evento ha habido oportunidad de recordar y celebrar el compromiso de Lundbeck España con las enfermedades del cerebro: depresión, esquizofrenia y trastorno bipolar, entre otras, “en las que la compañía sigue trabajando día a día para ofrecer  tratamientos innovadores que den respuesta a las necesidades todavía no cubiertas, así como a luchar contra la carga global que generan”, tal y como se destaca en un comunicado.

De igual modo, el acto ha servido para poner de manifiesto la responsabilidad social de Lundbeck España a través de sus acciones de concienciación social y de mejora del conocimiento de las enfermedades del cerebro por parte de toda la sociedad, con el objetivo de normalizarlas, erradicar el estigma y la exclusión social que todavía llevan asociadas, al tiempo que se contribuye así a su diagnóstico temprano, acceso al tratamiento y cumplimiento terapéutico, pilares para la recuperación completa de los pacientes.

Según ha destacado Xavi Martí, “en estos 25 años, Lundbeck en España ha trabajado por poner a disposición de los psiquiatras y neurólogos los mejores tratamientos, basados fundamentalmente en la investigación, el desarrollo y la innovación. Pero, además, hemos intentado hacerlo siempre con un estilo muy propio: colaborando con los médicos, con la Administración, con los pacientes y siendo socios en todo momento con cada uno de ellos”. El objetivo, como ha puesto de manifiesto, ha sido ayudar a paliar los síntomas de todas aquellas personas que sufren depresión, esquizofrenia, trastorno bipolar, enfermedad de Alzheimer, y enfermedad de Parkinson, “con la esperanza de que nuestros fármacos les faciliten llevar una vida mejor”.