La compañía farmacéutica Lundbeck ha presentado en España la molécula vortioxetina, comercializada con el nombre de Brintellix, que supone una nueva generación de antidepresivos con un innovador mecanismo de acción multimodal. Además, este fármaco también ha mostrado su eficacia en el tratamiento de los síntomas cognitivos de la depresión y en pacientes con una respuesta inadecuada a un inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina o a un inhibidor de la recaptación de serotonina y noradrenalina, según ha informado el laboratorio.

Susana Gómez-Lus, medical manager de Lundbeck España, ha recordado que esta compañía tiene una larga experiencia en antidepresivos, y en 2001 decide iniciar un programa de desarrollo farmacológico “para cubrir necesidades no cubiertas en depresión”. “Seguimos investigando para descubrir nuevos mecanismos y para conseguir una disminución de los efectos secundarios que permita a los pacientes recuperar su estilo de vida”.

Durante el encuentro, los expertos han lamentado la “banalización” de esta patología, que sigue estigmatizada y, en muchos casos, también infradiagnosticada. Miquel Roca, presidente de la Fundación Española de Psiquiatría y Salud Mental, ha definido la depresión como un conjunto de síntomas afectivos, pero también físicos, que puede suponer una disminución del umbral del dolor, trastornos del sueño, molestias gastrointestinales, disminución de capacidad de respuesta ante un problema, y también factores cognitivos, como problemas de concentración, una menor capacidad de respuesta, indecisión al a hora de actuar, etc.

Según diversos estudios, al menos un 40-45 por ciento de los pacientes con depresión no están tratados o no reciben el tratamiento adecuado. En muchas ocasiones es el propio paciente el que evita acudir al médico, debido al estigma de las enfermedades mentales. “También la Psiquiatría y sus profesionales estamos rodeados de un estigma, tenemos mala imagen pública”, ha dicho Miquel Roca, que es coordinador de la Unidad de Psiquiatría del Hospital Juan March de Mallorca.

Reducción de los efectos secundarios

Otro inconveniente es que la adecuada adherencia al tratamiento en depresión no llega al 15 por ciento, y la adherencia es menor cuantos más efectos secundarios se produzcan. Por eso los expertos consideran vortioxetina como el tratamiento de primera elección, por criterios clínicos, debido, entre otros motivos, a la reducción de los efectos secundarios.

Precisamente, Enric Álvarez, director del Servicio de Psiquiatría del Hospital de la Santa Creu i Santa Pau de Barcelona, ha recordado que “los primeros tratamientos eran muy eficaces, pero tenían unos terribles efectos secundarios, como problemas cognitivos, falta de estabilidad, aumento de peso o disfunciones sexuales”.

Vortioxetina es eficaz en el tratamiento de la depresión en adultos y ancianos, y es recomendado en el mantenimiento para prevenir recaídas. Según el Dr. Álvarez, este antidepresivo “ofrece mejor tolerabilidad y una probable mayor efectividad, así como mejoría de la función cognitiva y mayor preservación del impulso sexual”.

Los expertos temen que la prescripción del nuevo fármaco se retrase o se reduzca por motivos económicos, a pesar de que, como ha reivindicado Miquel Roca, “el tratamiento de las enfermedades mentales es muy barato, porque no se necesitan quirófanos”.