Justo en el momento en el que la Junta de Andalucía ha anunciado un aumento de presupuesto para el Servicio Andaluz de Salud (SAS) en general, y una especial apuesta por la Atención Primaria en particular, se inaugura el 39º Congreso SEMERGEN en Granada, el encuentro que más médicos de Atención Primaria reúne en España.

Acudía al acto María Dolores Alguacil, directora general en Asistencia Sanitaria y Resultados en Salud del SAS, que insistía en que “llevamos 30 años hablando de la reforma de la Atención Primaria” y según la experta, lo cierto es que “se nos llena la boca de cosas que se quedan en papeles mojados”.  Por ello aseguraba que la apuesta de la Junta es realizar cambios significativos, pero teniendo en cuenta que “durante muchos años se han generado expectativas que no se han llevado a la práctica”.

Esos cambios, según Alguacil, ya no deben ser los mismos que entonces, porque “ni el paciente, ni la sociedad tiene las mismas necesidades”. Es por ello que la experta insistía en que aunque también es necesario “reordenar el mundo hospitalario” entre todos los profesionales, lo cierto es que a veces la fascinación tecnológica no deja ver que “la tecnología más costosa del sistema es el tiempo, que es lo que más necesita el paciente”. Una tecnología, que realmente sí hace falta implantar en Atención Primaria, que necesita “invertir en nueva tecnología dentro  y fuera”, con el objetivo de alcanzar una “igualdad” con la que hablar entre especialistas. Así, Alguacil declaraba que “hay que hacer desaparecer los niveles asistenciales y cambiarlos por áreas de capacitación”, con el objetivo de dignificar la Atención Primaria.

En esta misma línea, Juan Sergio Fernandez, presidente del 39º Congreso SERMERGEN, insistió  en que el modelo de Andalucía debería ser un ejemplo para el resto de España, aunque eso no signifique que queden retos por alcanzar, como “mejorar la infraestructura, el abordaje de urgencias y por qué no decirlo, también mejorar los salarios de los profesionales, al menos, para que vuelvan a estar a niveles de antes de la crisis”.

Los retos de la Sanidad

Al acto de inauguración también acudía como representación del Ministerio de Sanidad, Juan Antonio López Blanco subdirector general de Ordenación Profesional, que explicaba que ahora mismo los retos no están solo en la Atención Primaria, sino también en la propia reordenación de los profesionales, ya que aún está pendiente por regular el modelo de formación especializada, y cerrar el Real Decreto que regulará la reacreditación.

Igualmente, insistía en la necesidad de la OPE extraordinaria en Sanidad,  que permitirá que los profesionales hagan fijas sus plazas, recordando que “hay algunas Comunidades Autónomas que tienen unas cifras de eventualidad cercanas al 60 por ciento”.

En este sentido, Manuel Jiménez, apostillaba que “aunque nadie duda del papel de la Atención Primaria”, lo cierto es que la crisis ha supuesto que viva “los recortes más intensos de la Sanidad desde los años 80”. Sin centrarse en el pasado, y mirando al futuro, el experto mostraba su preocupación por que en las últimas elecciones de los MIR, “de los primeros 500 residentes solo 3 hayan elegido Atención Primaria”. La explicación a este hecho la buscaba en un desconocimiento de la especialidad, ya que falta presencia de la Atención Primaria tanto en el temario, como en la formación de los propios profesores; la falta de oportunidades de investigación y sobre todo “la precariedad laboral”.  Es por ello que a modo de conclusión en esta inauguración, Jiménez reclamaba “una discriminación positiva de la Atención Primaria” para conseguir la sostenibilidad del SNS.

Un médico con alma

La conferencia inaugural de este congreso corría de la mano de Joan Carles March, profesor en la Escuela Andaluza de Salud Pública, que hablaba sobre la necesidad de ejercer una “Medicina con alma”, recordando que el papel del médico de Atención Primaria no es solo contar con más tecnología, sino “abrir la mente, conversar con el paciente e interaccionar con él para aprender, que es la única forma de avanzar”.

Así insistía en que “no es lo mismo curar que cuidar”, insistiendo en que eso pasa por trabajar “sintiendo y no solo pensando”. El experto, en un discurso motivador, abogaba por recordar que es cada médico quien “decide cómo trabajar con sus pacientes”; y recordando el efecto de las neuronas espejo, insistía en que a veces hacer sentir mejor al paciente pasa por “reflejar una sonrisa”.

Como última conclusión, March citaba que “la calidad empieza por uno mismo y el cambio también, y lo emocional es un elemento fundamental para conseguir el cambio”.