Redacción. Madrid.- CESM-Madrid ha presentado a la Defensora del Paciente de la Comunidad de Madrid, Margarita Retuerto, un escrito acompañado de 600 firmas de médicos, en el que solicita la mediación de esta institución antes que tener que acudir a la autoridad judicial competente para que considere la exoneración de responsabilidad de los profesionales que pudieran haber cometido algún error punible bajo la presión asistencial a la que se ven sometidos, según ha informado el sindicato en un comunicado.

A la misiva dirigida a Margarita Retuerto se ha acompañado una copia del documento enviado el pasado 4 de noviembre de 2002 a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, así como a las Consejerías de Sanidad, Servicios Sociales y Hacienda, en la que los médicos de Atención Primaria denunciaban como insostenibles las situaciones generadas por la masificación de la demanda, superior a 40-50 pacientes por día a los que hay que añadir la actividad programada y a domicilio, la atención de urgencias y la actividad generada en la consulta de enfermería.

"Unas condiciones que son consideradas inadecuadas tanto por la literatura médica internacional, como por el Documento del Grupo de Consenso en Atención Primaria que fue asumido por las organizaciones profesionales más importantes del ámbito de la Atención Primaria -Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (SEMFYC), Sociedad Española de Medicina Rural y Generalista (SEMERGEN), las sociedades científicas de Pediatría (AEP) y la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM)-, que reivindican un tiempo mínimo de 10 minutos por paciente para la consulta de Medicina de Familia y de 15 minutos en las consultas a demanda de Pediatría", explican.

Asimismo, los facultativos madrileños recordaban a las autoridades del Gobierno regional que el Código de Ética y Deontología Médica de la Organización Médica Colegial (OMC), de obligatorio cumplimiento para todos los médicos españoles en el ejercicio de su profesión, especifica que el médico debe disponer de las condiciones técnicas que le permitan actuar con independencia y garantía de calidad y que, en caso de no cumplirse, debe informar tanto a la OMC como a la propia Comunidad sobre las deficiencias que impiden el correcto ejercicio de su profesión.

Dicho escrito, precisan, concluía con una advertencia: "De no tomarse las medidas necesarias para superar la actual situación de masificación en las consultas de Atención Primaria, se denunciará la situación ante la OMC y ante la autoridad judicial competente, con el fin de que esta última considere la exoneración de responsabilidad de los profesionales que pudieran haber cometido algún tipo de error punible bajo la presión asistencial a la que se ven sometidos".

Pasados más de tres meses, sin que los responsables de la Comunidad de Madrid hayan respondido a ese documento, ni tomado ningún tipo medida que posibilite la calidad de la atención que los médicos de familia y los pediatras demandan, CESM Madrid ha optado por reclamar la función mediadora que la Ley atribuye a la figura del Defensor del Paciente.