Según datos del mes de abril aportados por la Consejería de Sanidad de Madrid, habría 269 plazas sin cubrir  en la especialidad de médico de familia y 105  en Pediatría en Primaria. En total, 374 plazas de médico sin cubrir en la Sanidad madrileña, que se justifican por causas tan variadas como  la reducción de jornada acumulada, incapacidad temporal (la más numerosa con 175 casos) o descanso maternal. Parte de estas incidencias se registraban en consultorios locales como Bustarviejo, Brunete, Cenicientos, Chinchón, La Poveda, Moraleja de Enmedio, Pedrezuela, Alpedrete, Daganzo o Cobeña, entre otros.

Sobre esta situación, la Consejería de Sanidad informaba de que esta situación era “dinámica y podría sufrir modificaciones”, según recogía en el informe presentado a los sindicatos de la Mesa Sectorial.

La respuesta de los sindicatos

Ante estas cifras, la primera reflexión de AMYTS era que esta situación se “verá irremediablemente agravada este verano” en caso de no tomar medidas urgentes. Respecto a las mismas, UGT reclamaba que se cubra de inmediato el cien por cien de las ausencias en Atención Primaria, aplicando una jornada de 35 horas semanales para aumentar el número de efectivos “perdidos” por los recortes en este nivel asistencial, además de tomar acciones para mejorar las condiciones laborales y retributivas y desplegar oposiciones bianuales.

Por último, CC.OO hablaba de soluciones más estructurales que pasaban por un incremento de la plantilla estructural de Atención Primaria para conseguir un médico/a de Familia por cada 1.500 usuarios; un profesional de Enfermería por cada 1.500 usuarios, adultos y/o 1.000 niños; un pediatra por cada 900 niños; un Auxiliar de Enfermería por cada 5.000 usuarios; un Auxiliar Administrativo por cada 2.800 usuarios; un trabajador/a social por Centro de Salud y Equipo de Soporte de Atención Primaria Domiciliaria (ESAPD), en cumplimiento del acuerdo de Mesa Sectorial; un odontólogo/a y un higienista dental por turno; un fisioterapeuta por turno, por cada centro de salud; y una matrona por cada centro de salud.