El Ministerio de Sanidad decidió mantener a Madrid en la fase cero en la desescalada al considerar que “está al límite de su capacidad” de realización de PCR. Otros aspectos han sido que la Comunidad no aporta “aspectos claves” sobre los tiempos de disponibilidad de la información recopilada en su sistema de vigilancia ante la COVID-19, que debe consolidar en Atención Primaria, y también que no aporta detalles de refuerzo de personal necesario.

Estos son los principales motivos aportados por Pilar Aparicio, directora general de Salud Pública del Ministerio de Sanidad, en un informe publicado en El País. Dicho trabajo recuerda que Madrid es la región “más densamente poblada de España”, sobre todo la capital, lo cual puede “favorecer una elevada tasa de contacto entre personas, con la consiguiente probabilidad de transmisión”.

Madrid irá “a la ruina”

Por su parte, Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, ha advertido de que las decisiones que está tomando el Gobierno central sobre la desescalada por el COVID-19 en la región van a llevar a Madrid a la “ruina”. “Nos tienen rehenes, nos tienen amordazados y al final lo que está habiendo es un recorte de libertades, se está intentando minar el diseño constitucional por la puerta de atrás, la unidad de España, y, sobre todo, la igualdad ante la ley y la justicia”, ha declarado.

Acompañada por Enrique Ruiz Escudero, la jefa del Ejecutivo regional ha explicado que la Comunidad de Madrid tiene una estrategia para poder dar el paso de forma segura y que pasa por el uso obligatorio de mascarillas, facilitar las primeras unidades a cada ciudadano y realizar campañas de concienciación para apelar a la responsabilidad individual. “Nos exigen unos requisitos que vamos cumpliendo pero después se van cambiando todas las semanas”, ha criticado. También ha recordado que Madrid “triplicó sus UCI, creó el milagro de IFEMA, medicalizó hoteles y preparó a la Comunidad ante una situación inesperada y dolorosa”.

Evolución moderada

Según el análisis de Salud Pública, el número de reproducción básica de la Comunidad de Madrid está por debajo de 1 desde el 30 de marzo y la curva epidémica también muestra una tendencia “descendente”. “Se puede considerar que la circulación de SARS-CoV-2 en la Comunidad de Madrid es de nivel moderado, con una incidencia acumulada en los últimos 14 días de 39,74 sobre 100.000 habitantes, superior a la del conjunto de España”.

Además, señala que Madrid es de las autonomías “más castigadas” por la pandemia, con una incidencia en torno “al doble de la media nacional” y es la comunidad “con mayor nivel de transmisión y con mayor incidencia”.

Ámbito hospitalario

En cuanto al nivel hospitalario, el informe señala que la proporción de positividad de la PCR ha caído del 71 al 13%, un “signo de reducción” de la presión por Covid-19. En este sentido, el Ministerio considera que se ha puesto en marcha un procedimiento “que comienza a ser eficaz en la detección precoz” de COVID-19 basado en la toma de muestras en 306 centros de Atención Primaria, pero cree que conviene observar en los próximos días y “ver como se adapta a nuevas necesidades de accesibilidad”.

“Al momento de realizar este análisis se aporta información sobre los dos días que lleva implementado el procedimiento, que, si bien indica esfuerzo, debe consolidarse en un ámbito territorial complejo en movilidad. La proporción de sospechosos a los que se realiza la prueba diagnóstica se incrementa del 32,9% (626/1.905) al 57,8% (924/1.599) en solo dos días, lo que es necesario consolidar”, continúa el informe del Ministerio.

Profesionales suficientes

Aparte de la realización de PCR, el informe también se refiere al plan de Recursos Humanos e indica que “no se explican con detalle los mecanismos para garantizar la dotación de profesionales suficientes en toda la estrategia a desplegar y sobre los procedimientos para asegurar la disponibilidad de materiales para toma de muestras y de equipos de protección individual”.

“La realización de PCR en el momento actual está al límite de su capacidad”, asegura el departamento de Salud Pública para agregar que, en base a la información aportada por la Consejería de Sanidad, se están realizando 9.918 PCR al día, en torno al 90% de su capacidad máxima (10.977 PCR al día), por lo que “convendría programar una ampliación de esta capacidad ya que podría resultar insuficiente en caso de brote, especialmente bajo” la estrategia de diagnóstico exhaustivo de casos sospechosos en Atención Primaria.

Refuerzo en Atención Primaria

El Ministerio admite que Madrid ha hecho un “esfuerzo importante” respecto a la semana pasada para “reforzar” su capacidad diagnóstica en la realización de PCR y su sistema de detección precoz en Atención Primaria. Sin embargo, cree “necesario” que su sistema se consolide en los próximos días para “mayor seguridad y que se pueda visualizar su completa capacidad de detección, diagnóstico, aislamiento y seguimiento de casos confirmados y sus contactos”.

Por otro lado, loa la capacidad máxima de camas es de 72,2 camas de agudos por 10.000 habitantes y de 2,8 camas de UCI por 10.000 residentes, “muy por encima de los mínimos establecidos”.

“Es destacable la capacidad demostrada por la Comunidad de Madrid para aumentar sus capacidades de asistencia hospitalaria durante la onda epidémica, acreditando su capacidad de asumir en este ámbito los incrementos en la transmisión”, reconoce el departamento dirigido por Salvador Illa.

En lo relativo a la presión asistencial en hospitales, el informe de Salud Pública confirma que continúa bajando con una ocupación de camas de agudos que ha descendido del 17,6 al 15,2% y la de camas de críticos del 42,7 al 37,1% respecto a la semana anterior.

“Los niveles de ocupación general (COVID y no COVID) muestran también una descongestión progresiva del sistema sanitario, lo que refleja las consecuencias de la fase descendente de la curva epidémica, lo cual debería permitir ir retomando la actividad asistencial habitual”, concluye.

Mayor protección en las residencias

Por su lado, la evaluación del sistema de vigilancia no es tan positiva, pues el Ministerio requiere una “descripción más amplia”, ya que “no se detallan aspectos claves como los tiempos de disponibilidad de la información o cómo se integran las nuevas herramientas tecnológicas”. “El informe tampoco aporta suficiente información sobre el sistema de trazabilidad de contactos (diseño y dotación de recursos), como para garantizar su capacidad para asumir el volumen de contactos que se van a generar tras la entrada en vigor de los nuevos protocolos”, ha apuntado.

El informe también señala que el 20% de las residencias de Madrid, que son uno de los principales focos de transmisión y mortalidad, “aún no están cubiertas por los sistemas de coordinación asistencial sanitaria desarrollados durante la epidemia”. “Se está desarrollando un plan integral de desescalada con acciones en diferentes ámbitos, aunque no se especifican las acciones implementadas y las planificadas para la siguiente fase, lo que es importante para el control de posibles situaciones de riesgo”.

“Madrid está preparada”, dice Ruiz Escudero

Por su parte, el consejero de Sanidad ha asegurado que “Madrid está preparada” para pasar a la fase1 y que los criterios técnicos que pide el Ministerio de Sanidad se cumplen, “tanto en los indicadores de salud, que van bajando en todos los niveles, como en la capacidad asistencial y en la detención y seguimiento de los casos sospechosos que se convierten en positivos”.

De este modo, Enrique Ruiz Escudero ha explicado que los pacientes hospitalizados se han rebajado desde el pico máximo (31 marzo-1 de abril) un 86 por ciento; el número de pacientes en UCIs ha bajado un 76 por ciento; y el número de pacientes pendientes de ingreso, que se evalúa cada día, se registraron 2.500 el pasado 13 de mayo y el descenso es de un 93 por ciento. Además, en Atención Primaria, el seguimiento de pacientes en domicilio ha bajado cerca de un 90 por ciento, pasando de los 24.081 pacientes a los actuales 2.200 pacientes.

En cuanto a hospitalización, el criterio es tener entre 37 y 40 camas de enfermos agudos por 10.000 habitantes. Por tanto, Madrid necesitaría un máximo de 24.750 y ha llegado a tener 25.000, sin contar con la capacidad de ampliación de Ifema y hoteles sanitarizados, ha explicado el consejero. Además, ahora hay 2.076 camas ocupadas, que representa solo un 8,3% respecto al pico máximo. Con respecto a las camas de UCI, se requieren entre 1,5 y 2 camas por cada 10.000 habitantes. “Necesitaríamos 1.340, ya disponemos de 1.350 y hemos llegado a tener 1.942”, ha remarcado el consejero madrileño.

Por último, Ruiz Escudero ha hecho referencia al dato de las PCR porque el Ministerio, la semana pasada, dijo que la red de Atención Primaria no estaba preparada. Desde este pasado lunes, 11 de mayo, cuando Madrid ya había solicitado pasar a la Fase 1, se han realizado más de 6.600 PCR a pacientes con sospecha de COVID-19, con 294 positivos, esto es, unas 1.300 PCR diarias con 58 positivos.