La Consejería de Sanidad ha acumulado un déficit cercano a los 170 millones de euros desde 2002, fecha en la que recibió las competencias. Según Hacienda, este dinero es el que le ha dejado de pagar el Insalud, y se cubre con los ingresos del IVA y los impuestos especiales, informa el diario LA RAZÓN.

La equiparación de salarios que demandan las organizaciones convocantes de la huelga en la Sanidad madrileña puede caer en saco roto. Según ha podido saber LA RAZÓN, la tesorería de la Consejería de Sanidad, entidad que provee de fondos al Instituto Madrileño de la Salud, se encuentra bajo mínimos y no cuenta con recursos suficientes para adelantar los plazos para la homologación de las retribuciones de los médicos, las enfermeras y los auxiliares, que aparecen fijados en el Plan de Calidad.

Fuentes de este departamento aseguraron ayer a este periódico que además de esos problemas de tesorería, agravados por el disparado incremento que ha experimentado el gasto farmacéutico en lo que va de año, la Consejería arrastra un déficit cercano a los 170 millones de euros, que se ha generado desde el 1 de enero de 2002, fecha en la que asumió las competencias heredadas del desaparecido Insalud, hasta la actualidad. El pasado año, el Gobierno regional recibió para la Sanidad con las transferencias un montante global de 620.000 millones de pesetas de las antiguas, una cifra que, a tenor del desfase presupuestario, no parece suficiente para garantizar por sí misma una solvente gestión de hospitales y centros de salud. Ni siquiera sumándole los 16,5 millones de euros que recibió la Sanidad entre agosto y diciembre de 2002, procedentes del céntimo que grava las gasolinas.

Fuentes oficiales de la Consejería de Hacienda reconocieron ayer a este periódico la existencia de este "desfase", aunque aseguraron que se trata sólo de un déficit "artificial". Según explicaron, antes de los traspasos recibía del antiguo Insalud alrededor de 170 millones de euros para que la Comunidad gestionara hospitales como el Gregorio Marañón, o el de Guadarrama, que se encontraban ya bajo su dependencia.

Tras los traspasos, el Instituto Nacional de la Salud dejó de abonar esa cantidad, "de ahí que se haya producido un desfase contable en la Consejería". Las mismas fuentes aseguraron que dicho "agujero presupuestario" no es tal, ya que la Consejería de Hacienda transfiere a la de Sanidad esos 170 millones de euros que ha dejado de percibir. Esa cantidad procede, añadieron, de los fondos procedentes del IVA, los impuestos especiales y las tasas del juego.