La atención de las crisis epilépticas urgentes se presta siguiendo diferentes protocolos que no permiten una atención eficiente con criterios claros y únicos en su manejo. El abordaje de estas crisis, además, es complicado, ya que debe ser rápido y coordinado integrando diferentes niveles asistenciales. Todo ello hace que sean necesarias unas medidas de actuación claras  y definidas orientadas a lograr esa armonía en la atención, lo que redundará en una mejora asistencial.

Para cubrir esta demanda, la Sociedad Española de Epilepsia (SEEP), la Sociedad Española de Urgencias y Emergencias (SEMES) y la Sociedad Española de Neurología (SEN) han elaborado el ‘Consenso para el tratamiento del paciente con crisis epilépticas urgentes”.

Se trata de un documento intersocietario que es necesario difundir entre todos los profesionales sanitarios implicados. Un primer paso va a ser la celebración de una reunión online este 22 de abril, con un programa en el que participarán especialistas en neurología, urgencias intra y extra hospitalaria y expertos en epilepsia.

En palabras del doctor Manuel Toledo, director de la Unidad de Epilepsia del Hospital Vall d’Hebron, en Barcelona, y vocal del Grupo de Epilepsia de la Sociedad Española de Neurología: “Estamos ante un documento revolucionario tanto a nivel nacional como internacional”. Esto es así porque “se trata de un consenso elaborado por tres sociedades de profesionales que tratan diferentes aspectos de una misma patología que es muy frecuente y puede llegar a ser muy grave”.

Crisis epilépticas de alto riesgo

El documento de consenso define las crisis epilépticas que deben considerarse como de alto riesgo y cómo deben manejarse. “El consenso define –explica el doctor Toledo– qué pacientes tienen crisis de alto riesgo y tienen un criterio de tratamiento inmediato y traslado a un hospital, ya que son vitales para la persona que la padece”.

Coordinación de equipos

En palabras de la doctora Mar Carreño, directora de la Unidad de Epilepsia del Hospital Clìnic, en Barcelona, y presidenta de la Sociedad Española de Epilepsia: “La atención de las crisis epilépticas urgentes comienzan por los cuidadores o familiares del paciente, seguidos de los profesionales de emergencias extrahospitalarias. Una vez que el paciente está en el hospital hay que coordinar al equipo de urgencias, al de neurología y al de intensivos. Son niveles que deben trabajar de forma secuencial, organizada y lo más rápido que sea posible”.

En ese sentido, la neuróloga destaca que el nuevo documento de consenso aporta unas pautas claras a la hora de determinar las crisis epilépticas que hay que atender de manera urgente porque son graves. Además, recoge unas “normas concretas sobre las medidas generales y los pasos para establecer el tratamiento farmacológico”.

25.000 crisis epilépticas urgentes

Por su parte, Tato Vázquez, coordinador de Urgencias en el Hospital do Salnés en Vilagarcía, y presidente de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES), destaca que: “protocolizar cualquier asistencia supone un incremento en la calidad de la atención prestada y en la seguridad”. “En los servicios de Urgencias es fundamental tener la atención al paciente protocolarizada por la asistencia continuada que ofrecemos a la población”, añade.

No hay que olvidar que las crisis epilépticas son relativamente frecuentes. Tal como explica Vázquez, suponen entre un 0,2% y un 1% del total de las urgencias que se atienden en nuestro país cada año. En cifras absolutas, son unas 25.000 atenciones anuales por esta causa.

Francisco Aranda, coordinador del grupo neurológico de la Empresa Pública de Emergencias Sanitarias (EPES 061), de la Junta de Andalucía, y coordinador del Grupo Neuro-Ictus de SEMES, destaca, por su parte, que la importancia del consenso es que establece “a nivel nacional las pautas para que se traten las crisis epilépticas urgentes de la misma forma y que no haya diferencias bioéticas en el manejo de los pacientes”.

Código Crisis

En el documento de consenso también se propone un cambio en la atención del paciente con crisis epiléptica orientada a la puesta en marcha del ‘Código Crisis’. Se trata de una demanda que llevan tiempo solicitando los neurólogos para actuar de manera eficiente y precoz en el manejo de las crisis epilépticas urgentes para evitar los ingresos hospitalarios, tanto en planta como en las UCI. “La intención -reza el documento- es unificar criterios, remarcando la necesidad de una mayor coordinación prehospitalaria y hospitalaria”.

“Creemos –explica la doctora Carreño– que es necesario concienciar, no solo a la población sino también a los profesionales sanitarios sobre la importancia de tratar las crisis epilépticas urgentes de forma rápida y organizada”. Este Código Crisis trata de transmitir el mensaje de que ‘El Tiempo es Cerebro’ y cuanta más conciencia existe al respecto, más mejorará la atención de la epilepsia en nuestro país, ha concluido.