Mantener un correcto control de enfermedades respiratorias crónicas −como el asma o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)−, es importante siempre, pero aún más en tiempos de pandemia COVID-19”. Así ha recordado en Zaragoza el doctor Mario Bárcena, miembro del Grupo de Trabajo de Respiratorio de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG).

“Las enfermedades pulmonares crónicas, aunque no parece que incrementen el riesgo de contagiarse por coronavirus, sí que pueden aumentar la probabilidad de enfermar gravemente a causa de la COVID-19”, ha explicado Bárcena. Es el caso del asma (si es moderada a grave) o de la EPOC, incluyendo enfisema y bronquitis crónica. Del mismo modo, según el experto, hay que tener especial cuidado con quienes tengan el tejido pulmonar dañado. Algunos ejemplos de ello son la enfermedad pulmonar intersticial (incluida la fibrosis pulmonar idiopática); fibrosis quística, con o sin trasplante de pulmón u otro órgano sólido; o hipertensión pulmonar.

XXII Jornadas de la Sociedad Aragonesa de Médicos Generales y de Familia

El doctor Bárcena ha sido uno de los ponentes de las XXII Jornadas de la Sociedad Aragonesa de Médicos Generales y de Familia (SEMG Aragón) celebradas del 21 al 23 de septiembre en el Paraninfo de la Facultad de Medicina de la Universidad de Zaragoza.

El especialista ha analizado todo lo que rodea al paciente respiratorio en el entorno COVID-19, empezando por el asma, una enfermedad muy prevalente en las consultas de Atención Primaria. Los consejos sobre el manejo del asma durante la pandemia de COVID-19 transmitidos a los médicos participantes en la sesión fueron comprobar la técnica de inhalación, la adhesión al tratamiento, utilizar el dispositivo de inhalación adecuado al paciente y ofrecer los fármacos adecuados a la gravedad de la enfermedad.

Asma y COVID-19

Del mismo modo, se debe recomendar a los pacientes con asma la vacunación COVID-19 y que mantengan el tratamiento prescrito, especialmente los corticoides inhalados y los corticoides orales si están prescritos.

El representante de la SEMG ha informado que, según la Guía GEMA 5.1., se recomienda no efectuar pruebas de función pulmonar y de esputo inducido a los pacientes asmáticos infectados y en toda la población durante los periodos álgidos de la pandemia. No obstante, fuera de ellas, se pueden realizar siguiendo determinadas normas de bioseguridad.

En el tratamiento de los pacientes con asma infectados por el SARS-CoV-2, tampoco se emplearán nebulizadores para la aerosolización de fármacos, sino dispositivos acoplados a espaciadores o cámaras de inhalación.

Programa de interés científico

Las XXII Jornadas de la Sociedad Aragonesa de Médicos Generales y de Familia comenzaron con una pre-jornada consistente en un taller de ecografía impartido a doce estudiantes de Medicina y siete médicos residentes de Medicina de Familia. Tras la inauguración oficial el día 21, se dio paso a las ponencias sobre probióticos, sobre las guías en el tratamiento de la diabetes mellitus tipo 2 (DM2) y su aplicación en la vida real; y sobre el hipotiroidismo subclínico.

Por su parte, la jornada del miércoles se centró también en analizar la relación entre la COVID-19 y la Vitamina D, así como la nueva era en la protección renal del paciente DM2 y el COVID persistente. Igualmente, hubo un espacio para la presentación de la Guía de Atención al paciente con Long COVID, elaborada por la SEMG en colaboración con medio centenar de sociedades científicas y asociaciones de pacientes.

Las Jornadas de SEMG Aragón culminaron con el abordaje de las fracturas por fragilidad, la aplicación del dermatoscopio y con la ponencia ‘Resiliencia y salud mental tras las experiencias del año vivido’.