Lo que aumenta significativamente el riesgo de enfermedad cardiovascular no es la presión arterial alta actual, sino el efecto acumulativo de haber tenido hipertensión durante años, por lo que mantener una presión arterial normal a largo plazo es la clave de la salud del corazón, según un estudio publicado en el ‘Chinese Medical Journal’.

En este trabajo, el doctor Jing Liu, experto en epidemiología de las enfermedades cardiovasculares del Instituto de Enfermedades del Corazón, Pulmón y Vasos Sanguíneos de Pekín, junto con un equipo de investigadores, explora exactamente en qué medida la hipertensión pone a una persona en riesgo significativo de ECV. Como muestra la estadística de 2017, el estudio del equipo llega en un momento en el que existe una necesidad acuciante de tomar decisiones informadas sobre el manejo adecuado de la hipertensión.

El equipo comenzó su investigación a raíz de los hallazgos recientes de otros estudios, en los que se observó que el riesgo de ECV puede ser elevado para una persona incluso si su PA está por debajo del umbral clínico de la hipertensión, y tener hipertensión durante períodos más largos, como varios años, puede amplificar el riesgo de ECV.

Así pues, ¿quizás la PA acumulada durante un determinado periodo de tiempo, en lugar de la PA medida en un solo momento, sería un mejor indicador del riesgo de ECV? Los estudios parecían indicarlo, pero la cantidad exacta de PA acumulada que significaba un riesgo significativo de ECV seguía siendo un misterio.

Resultados del estudio

Entre 2007 y 2018, se produjeron 207 eventos de ECV. La incidencia de estos eventos fue mayor entre los participantes con mayor PA acumulada. Esto sugirió que la PA acumulada era realmente una medida fiable del riesgo de ECV.

Además, parecía que tener un nivel de PA acumulada superior a 1970,8/1239,9 mmHg-año -equivalente a mantener un nivel de PA superior a 131/83 mm/Hg durante 15 años- se asociaba con un mayor riesgo de ECV. El equipo había llegado al escurridizo valor umbral que se había propuesto encontrar.

Destacando una implicación práctica clave de este último hallazgo, el Dr. Liu dice: “Nuestros hallazgos muestran que la exposición a largo plazo a la presión arterial alta puede aumentar el riesgo de enfermedad cardiovascular, aunque su nivel de presión arterial actual sea inferior al criterio de diagnóstico de la hipertensión”.

“Este estudio subraya la importancia de iniciar el control de la PA en una fase temprana“, continúa el doctor Liu. Los cambios en el estilo de vida para mantener la PA bajo control, junto con un control periódico, pueden ser de gran ayuda. Además, esperar a medicar hasta que los niveles de PA se hayan vuelto crónicamente elevados no es prudente.

También sugiere un cambio de paradigma en la forma en que los profesionales médicos controlan la hipertensión. “Deseamos que nuestra investigación guíe a los profesionales sanitarios para que presten atención a los niveles previos de presión arterial de un paciente y a la duración durante la cual la PA ha sido alta, además de los niveles actuales –subraya–. Esto ayudará a identificar a los individuos con mayor riesgo de enfermedad cardiovascular en el futuro”.