Coincidiendo con el inicio de la XXII ‘Campaña Escolar en Favor de la Salud Visual’, del 6 de septiembre al 17 de octubre, la Fundación AFFLELOU quiere recordar la importancia de revisar la vista de los niños para valorar una posible miopía.  Para ello ha presentado su informe ‘Radiografía de la Miopía Infantil en España (2016-2020)’ sobre la prevalencia de esta anomalía de la visión y su asociación a factores de riesgo. Una de las principales conclusiones es que la prevalencia de niños miopes entre 5 y 7 años ha aumentado significativamente en más de 3 puntos en los últimos cuatro años (2016-2020). De esta forma, ha pasado del 16,8 al 20,1 por ciento.

Otro de los datos que revela este informe es que la tasa de miopía infantil aumenta con la edad. A los 5 años son miopes el 19,9 por ciento de los niños y, a los 7 años, dos puntos más, el 21,9 por ciento. Desde 2016 a 2020, el porcentaje de niños de entre 5 y 7 años que pasaron más de tres horas al día realizando actividades con la vista en cerca aumentó un 24,1 por ciento.

Aumento de menores miopes

La miopía es un problema de salud pública global. Estudios como este muestran también cómo el confinamiento derivado de la COVID-19 ha ocasionado un cambio de hábito en las familias y en la población en general. Esto ha supuesto pasar más tiempo en casa y realizar más actividades de corta distancia visual.

Además, en el periodo de tiempo analizado en este informe, el 24,1 por ciento de niños pasaban más de 3 horas al día con actividades que requerían visión en cerca. Por otra parte, un 15,7 por ciento de los menores estuvieron más del 50 por ciento del tiempo usando dispositivos digitales.

Hay que tener en cuenta también que, si uno o ambos progenitores son miopes, aumenta la posibilidad de que sus hijos tengan esta anomalía de la vista. En el estudio realizado por la Fundación AFFLELOU y la Universidad Europea, un 30,9 por ciento de los niños con miopía tenían ambos padres miopes. Igualmente, en un 50 por ciento de los casos, al menos uno de ellos lo era.