La confianza en las vacunas aumenta cada día, aunque todavía hay muchas personas que se muestran reticentes a la hora de ponérsela. Los motivos que citan aquellos que no quieren vacunarse o que han rechazado la dosis que les corresponde son varios.

La preocupación por los efectos secundarios y el hecho de que las vacunas se hayan desarrollado tan rápido es una de las razones principales. Otras son que no hay posibilidad de elección y las dudas con la efectividad, puesto que no se han probado.

Estas conclusiones se recogen en un informe presentado por el Instituto de Innovación en Salud Global del Imperial College de Londres realizado entre marzo y mayo de este año a más de 68.000 personas procedentes de 15 países: Australia, Canadá, Dinamarca, Francia, Alemania, Israel, Italia, Japón, Noruega, Singapur, Corea del Sur, España, Suecia, Reino Unido y Estados Unidos.

Confianza en las vacunas en España

En España, la confianza en las vacunas contra el coronavirus se sitúa en el 78%, según esta encuesta. El informe revela que más del 50% de los encuestados confía en las vacunas, excepto en Corea del Sur y Japón (47%). Las personas en el Reino Unido son las que muestran más confianza  (el 87%, es decir, 9 de cada 10, asegura confiar en ellas), seguido de Israel (83%).

La encuesta revela que la confianza en las marcas de vacunas varía. Entre los encuestados que todavía no se habían vacunado, Pfizer fue la que inspira una mayor confianza. Es así en todos los grupos de edad en 9 de los 15 países, y también entre los menores de 65 años en Canadá Singapur y Suecia.

Preferencia entre las diferentes marcas

Países con altas tasas de vacunación como Reino Unido, Estados Unidos e Israel muestran poca preferencia entre marcas y la mayoría de los menores de 65 dijeron que confiarían en cualquiera de ellas (AstraZeneca, Pfizer, Moderna, Sputnik V y Sinopharm), mientras que la mayor parte de los mayores de 65 dijeron que no confiarían en ninguna.

Los encuestados de Estados Unidos mostraron la menor confianza en las diferentes marcas, con la mayor proporción de personas de todas las edades que dijeron que no confían en ninguna de ellas.

En Reino Unido la vacuna de Oxford/AstraZeneca es en la que confían la mayoría de personas de menos de 65 años, aunque ha ido disminuyendo en todos los grupos de edad.

En la mayoría de los demás países, la confianza en AstraZeneca es baja, como ocurre con Sputnik V y Sinopharm, según la encuesta.

Sarah Jones, codirectora de la encuesta, afirma que los hallazgos muestran que «todavía queda mucho trabajo por hacer para tranquilizar al público sobre la seguridad y eficacia de las vacunas contra el coronavirus».

Melanie Leis, también codirectora del proyecto, asegura que, a partir e estos datos, podemos ver qué personas confían en las diferentes vacunas y en qué grado. “Es una oportunidad para que los líderes respondan y ayuden a aumentar la confianza en todas las marcas de vacunas aprobadas». Esto permitiría que los programas de vacunación lleguen a más personas y se consiga frenar la pandemia de manera más eficaz.