8 de cada 10 pacientes con linfoma de Hodgkin se curan con un diagnóstico y un tratamiento adecuado. Esa es la buena noticia que dar en el Día Mundial del Linfoma. La mala, es que aún quedan retos por afrontar para los pacientes no respondedores.  Adolfo de la Fuente, jefe del Servicio de Hematología de MD Anderson Cancer Center Madrid explica que este es “uno de los cánceres más curables hoy en día”. Pese a ello, predecir cómo responderá un paciente al tratamiento para evitar recaídas sigue siendo uno de los principales retos.

Los pacientes con linfoma de Hodgkin que no consiguen una remisión completa tras el tratamiento inicial o los pacientes que recaen posteriormente tienen un pronóstico más complicado. Además, el linfoma no Hodgkin (LNH), no suele tener tan buen pronóstico como el LH. Es por ello que, el experto ha querido reivindicar la importancia de continuar investigando en este campo. Así, remarca la necesidad de más investigación en nuevas opciones terapéuticas. Especialmente, para aquellos pacientes que agotan todas las líneas de tratamiento disponibles para su enfermedad.

Evolución los pacientes con linfoma de Hodgkin

Los pacientes con  linfoma de Hodgkin suelen ser jóvenes entre 15 y 35 años. De estos casos, se diagnostican anualmente unos 30 casos por cada millón de habitantes en nuestro país. Por otra parte,  el linfoma no Hodgkin suele afectar a pacientes mayores de 60 años. Su pronóstico depende mucho del subtipo tumoral. Sin embargo, según de la Fuente, en estos casos “es cierto que no hemos llegado a porcentajes de curación tan altos”.

En este sentido, el experto considera necesario investigar en técnicas capaces de “predecir cómo responderá un paciente a un tratamiento antes de administrárselo” Esto ayudaría a evitar muchas recaídas y a exponer a las personas a tratamientos que no son efectivos para la enfermedad que padecen.