El Gobierno ha incrementado un 48,2% respecto al año pasado el presupuesto destinado a la Red Española de Agencias de Evaluación de Tecnologías y Prestaciones Sanitarias del Sistema Nacional de Salud (RedETS) para el desarrollo del plan anual de trabajo de 2021. Según se ha informado desde el Ministerio de Sanidad, este aumento supone una” inyección de 2 millones euros más respecto al pasado año en la dotación económica destinada a las 8 agencias que conforman la RedETS”.

Con este incremento, la partida para la evaluación de tecnologías sanitarias en el SNS asciende a 6.149.510 euros. “La distribución entre las agencias de evaluación, es proporcional a la carga de trabajo asignada a cada agencia o unidad de evaluación según su experiencia y recursos y el porcentaje ponderado atribuido a cada actividad”.

  • AETSA, Andalucía 887.000 €
  • IACS, Aragón 924.000 €
  • SESCS, Canarias 892.500 €
  • AQuAS, Cataluña 728.000 €
  • Avalia-t, Galicia 854.000 €
  • UETS, Madrid 315.000 €
  • Osteba, País Vasco 724.500 €
  • Instituto de Salud Carlos III 824.510 €
  • TOTAL 6.149.510 €

Plan de trabajo 2021

Líneas de evaluación de tecnologías y prestaciones

Gracias a este incremento presupuestario, el Plan de trabajo de la RedETS  2021 se han incluido 3 nuevas líneas de evaluación:

  • Medidas no farmacológicas en el contexto de la pandemia COVID-19
  • Servicios digitales en salud
  • Medicina personalizada de precisión.

Estas se suman a las actuales líneas de trabajo como son los informes de evaluación de tecnologías y prestaciones sanitarias, las guías de práctica clínica del SNS, el plan de detección temprana de tecnologías nuevas y emergentes, los desarrollos metodológicos, los informes del Plan para la protección de la salud frente a las pseudoterapias y la participación en redes internacionales.

En total, lo conforman 44 informes de evaluación de tecnologías y prestaciones sanitarias, 4 guías de práctica clínica, 5 estudios de monitorización, los informes derivados del plan de detección de tecnologías nuevas y emergentes, los informes de evaluación en el marco del Plan de protección de la salud frente a las pseudoterapias, la línea de desarrollos metodológicos y la línea de participación internacional, así como actividades científicas, de difusión y formación.