Un año más, la Asociación Española de Afectados por Linfoma, Mieloma y Leucemia (AEAL) celebra el Día Mundial del Linfoma el próximo 15 de septiembre bajo el lema “Podría ser linfoma, ¡Infórmate!”. “Con este lema se pretende llamar la atención en la población general sobre el hecho de que el linfoma es un cáncer que puede padecer cualquiera, desde niños a ancianos, hombres o mujeres. Aunque no  puede prevenirse, ante la presencia de síntomas se debe acudir al médico de familia quien descartará que se trate de esta enfermedad, o nos dirigirá a un especialista para que realice pruebas más específicas si sospecha que pueda tratarse de un linfoma”, ha explicado Begoña Barragán, presidenta de AEAL, durante la presentación de esta jornada, que ha tenido lugar en Madrid y en la que se ha contado con la participación Patricia Flores, viceconsejera de Asistencia Sanitaria de la Consejería de Sanidad de la Comunidad Autónoma de Madrid.

Cada año se diagnostican en el mundo 300.000 nuevos casos de linfoma, un tipo de cáncer que afecta al sistema linfático y cuya incidencia está aumentando anualmente en la mayoría de los países desarrollados. A pesar de este aumento (en España, cada año se diagnostican en torno a 6.000 nuevos casos), muchas todavía no conocen este tipo de cáncer.

Los objetivos del VIII Día Mundial del Linfoma son mantener a la población bien informada y conseguir que todos los profesionales sanitarios se impliquen en un correcto diagnóstico del linfoma. A este respecto, más información de calidad, mejorar la coordinación entre los profesionales implicados en el diagnóstico y manejo del linfoma, atención multidisciplinar, mayor implicación del afectado en el proceso terapéutico, estandarizar la atención psico-oncológica, etc., son algunas de las necesidades más importantes de los afectados por linfomas. Según la presidenta de AEAL, “la labor que venimos desempeñando desde la Asociación ha redundado en la mejora de la situación de la atención al linfoma en los últimos años. No obstante, creemos que hay que seguir trabajando, para lo que contamos con la colaboración de los profesionales sanitarios y para lo que creemos que sería necesario un mayor compromiso o atención política a los linfomas”. Por ejemplo, es de destacar que el linfoma es uno de los tumores al que menos atención se ha prestado en la Estrategia Nacional contra el Cáncer.

A este respecto, no obstante, Begoña Barragán afirma que “los tumores del tejido linfático ” dentro de los cuales existen muchos tipos diferentes de linfoma, unos 20 ó 30- que constituyen en conjunto el cuarto o quinto tumor en frecuencia”. Ante la situación económica en la que nos encontramos en la actualidad, la presidenta de AEAL hace hincapié en que esta situación no debe de ninguna manera afectar a los pacientes: “Teniendo en cuenta la situación de recesión económica en la que nos encontramos, se deberían definir marcos estables que permitan una cierta capacidad de predicción respecto a la evolución de las políticas ante la importancia de las inversiones comprometidas, los costes humanos y materiales, las instalaciones y la investigación biomédica”.

Los síntomas del linfoma pueden confundirse con los de otras enfermedades menos serias, haciendo que el diagnóstico temprano a veces sea difícil. Sin embargo, es importante que el diagnóstico se realice en estadios iniciales para comenzar el tratamiento cuanto antes, lo que mejora el pronóstico de este tipo de enfermedades. De hecho, si no se tratan, algunos tipos de linfoma pueden tener un desenlace fatal en un corto periodo de tiempo. “Por ello, es necesaria y de vital relevancia la eficiente coordinación entre todos los profesionales sanitarios de todos los niveles asistenciales”, explica la presidenta de AEAL.

Según la doctora María Fernández, presidenta de la Sociedad Madrileña de Medicina de Familia y Comunitaria (SoMaMFyC) y representante de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), que apoya por segundo año consecutivo el Día Mundial del Linfoma, afirma que “desde el primer nivel de atención, el médico de familia, se encuentra en la mejor de las posiciones dentro del Sistema Nacional de Salud para realizar seguimiento de los síntomas que puede hacer sospechar de la existencia de un linfoma con el fin de llevar a cabo un diagnóstico lo más precoz posible, lo cual mejoraría el pronóstico y el tratamiento”.

“Es muy importante “añade la doctora Fernández- también incidir en la formación de todos los profesionales que trabajan en los centros de salud para poder llevar a cabo esa detección precoz del linfoma y mejorar la coordinación entre niveles asistenciales, con el fin de dar una asistencia de calidad a los afectados”.

En los últimos años, los avances en los tratamientos de los linfomas están repercutiendo en que el pronóstico de estas enfermedades mejore cada vez más. Así, actualmente, el porcentaje de curación en algunos tipos de linfomas alcanza cifras bastante elevadas. Como destaca el doctor Mariano Provencio, jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario Puerta de Hierro de Majadahonda (Madrid), portavoz de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) y presidente del Grupo GOTEL (Grupo Oncológico para el Tratamiento y Estudio de los Linfomas), “los linfomas son, en general, un modelo de enfermedad curable en Oncología que han permitido establecer protocolos de investigación y esquemas para su abordaje”.

Entre los avances más relevantes, este experto destaca “la utilización de los anticuerpos monoclonales en combinación con quimioterapia, lo que ha mejorado la eficacia del tratamiento y ha aumentado la supervivencia y la tasa de curaciones de los pacientes, y la utilización de este tratamiento como terapia de mantenimiento en el linfoma folicular para evitar recaídas”. Junto con estos avances, el doctor Javier de la Serna, hematólogo del Hospital 12 de Octubre de Madrid,  señala otros relevantes como “la mejora en la tecnología de aplicación de la radioterapia con mayor precisión, y la mejora en los métodos de medición de la extensión de la enfermedad y la respuesta al tratamiento, tales como la tecnología PET o la citometría de flujo y biología molecular aplicada”.