Las mujeres menores de 35 años con endometriosis que preservaron su fertilidad y que no han sido operadas obtienen más óvulos que las operadas, y los resultados, tanto de supervivencia como resultados clínicos y tasa de embarazo, son más altos. En concreto, la tasa de recién nacidos vivos en estas pacientes está próxima al 70 por ciento, mientras que las que han sido sometidas a una cirugía se sitúa cerca del 50 por ciento.

Así se demuestra en un estudio, pionero a nivel mundial, que ha sido liderado por Ana Cobo, directora de la Unidad de Criobiología de IVI Valencia, con el que se pretende determinar si ese tipo de paciente joven con endometriosis se debe operar o no, o si es preferible preservar su fertilidad para obtener los mejores resultados reproductivos.

“Ahora sabemos a ciencia cierta que la preservación de la fertilidad es efectiva en pacientes con endometriosis porque asegura una capacidad reproductiva en una enfermedad que tiene un carácter progresivo, por lo que podemos afirmar que es recomendable primero preservar y luego operar, en los casos en los que la cirugía esté indicada”, señala la experta.

En el estudio, llevado a cabo de forma retrospectiva, se ha analizado una muestra de 485 pacientes entre operadas de endometriosis (232) y no operadas (253) que preservaron su fertilidad. Todas ellas pacientes de las clínicas IVI en España con una edad media de 35,7 años, que fueron segmentadas posteriormente por grupos de edad, divididos en menores y mayores de 35 años.

La principal conclusión ha mostrado que las mujeres con endometriosis no operadas obtuvieron más óvulos tras la estimulación, mostrando una tasa de recién nacidos vivos del 70 por ciento, mientras que en las que han pasado por un proceso quirúrgico, la tasa es ligeramente inferior al 50 por ciento.

“Desde hace tiempo hay dudas en la comunidad científica no resueltas sobre este tema. Se sabe que la calidad ovocitaria se puede ver afectada en los casos de endometriosis, pero existía la duda sobre si la vitrificación es un factor que podría afectar todavía más a los ovocitos”, explica al respecto Juan Antonio García-Velasco, director de IVI Madrid y co-autor del estudio.

Causas

“Las causas de la endometriosis siguen siendo una incógnita, por lo que no existe un tratamiento curativo y, hasta hoy, la única solución posible es la cirugía en los casos en que la enfermedad se presenta de forma más aguda, aunque esto no garantiza que no se reproduzca en el futuro. Cuando hablamos de endometriosis debemos saber que se trata de una enfermedad crónica que afecta a la capacidad reproductiva de la mujer, de ahí la importancia de este estudio, para comprender si la preservación de la fertilidad puede ser una solución para garantizar que las mujeres que la padecen y no deseen quedarse embarazadas en ese momento, puedan tener las mismas posibilidades futuras”, apunta García-Velasco.

Además del dolor, la endometriosis puede afectar a la fertilidad de la mujer y se estima que el 40 por ciento de las mujeres con endometriosis son infértiles.