Redacción, Madrid.-Recientemente, se ha recomendado que las personas diabéticas tipo 2 sean manejadas como pacientes con enfermedad cardiovascular, de forma que se prescriban tratamientos y se tomen medidas similares a las adoptadas en pacientes que han sufrido un evento cardiovascular.

Tal como ha explicado el doctor Héctor Bueno, del Servicio de Cardiología del Hospital Gregorio Marañón, de Madrid, "numerosas evidencias demuestran que el control estricto de la presión arterial y de los niveles lipídicos es esencial en la prevención del riesgo cardiovascular en los pacientes con diabetes tipo 2, sin embargo, en base a estudios recientes, la mayoría de los diabéticos en nuestro país no presentan un control adecuado del perfil lipídico, incluso estando en tratamiento hipolipemiante y que, además, el control de la presión arterial en estas personas está muy por debajo de los objetivos recomendados".

En relación al estudio TransTAR, avalado por varias Sociedades Científicas españolas, entre ellas la de Diabetes, y que ha sido presentado en el Congreso de la Sociedad Española de Cardiología, el doctor Bueno indica que en él se refleja que el 88″8 por ciento de los españoles diabéticos tipo 2 no tiene controlada su hiperglucemia posprandial o aumento de la glucosa en la sangre después de las comidas, "otro importante factor de riesgo cardiovascular en estos pacientes".

Así, el tratamiento de la hiperglucemia posprandial no sólo podría disminuir el riesgo de los trastornos cardiovasculares en diabéticos tipo 2, sino que también prevendría la aparición de la enfermedad en aquellos pacientes que, sin ser diabéticos, tienen una alteración en los valores posprandiales de la glucosa en sangre, según se deduce del referido estudio, que ha contado con el patrocinio de Novartis.