Según explica el doctor Jorge

Palazón, especialista de la

Unidad de Traumatología de la

Clínica La Luz, “dado que el esquí

es un deporte estacional y

no se practica todo el año, el

riesgo de sufrir una lesión traumatológica

es mayor que en

otros deportes. La práctica del

esquí requiere una preparación

física y un entrenamiento específico

que pocos aficionados suelen

realizar antes de practicarlo”.

Por modalidades, el snowboard

es la modalidad que presenta

una mayor siniestralidad,

aunque la gravedad de las lesiones

suele ser menor por las

características de la técnica y la

juventud de los deportistas que

lo practican. Sigue siendo el esquí

alpino tradicional el que

presenta mayor riesgo de sufrir

lesiones de gran consideración,

principalmente en los miembros

inferiores, mientras que el

esquí de fondo es el estilo que

presenta menor incidencia de

lesiones traumatológicas.

Cuidado al principio

de temporada

La mayor parte de las lesiones se

producen al principio de temporada.

En este sentido, el doctor

Palazón apunta que “es frecuente

que los jóvenes esquiadores se

confíen en su forma física y no

den la importancia que requiere

el calentamiento previo de sus

músculos cuando acuden por

primera vez a las pistas. Las personas

que realizan otra actividad

deportiva durante todo el año

presentan menos incidencia de

lesiones graves que las que no lo

realizan”.

En cualquier caso, es aconsejable

dedicar varias semanas a

la preparación física antes de

ponerse los esquís por primera

vez en la temporada. Asimismo,

es muy importante prestar mucha

atención a nuestro equipo y

mantenerlo en perfectas condiciones

(esquís, botas, fijaciones,

gafas de protección solar, etc.)

y, en el caso de los niños, llevar

siempre un casco de protección.

Esquiador, cuida

tus ojos

Expertos reunidos en ExpoÓptica

han alertado de las consecuencias

negativas que pueden

sufrir los ojos de los esquiadores

si no se protegen del reflejo

de los rayos del sol en la nieve

y aconsejan elegir unas gafas

adecuadas tanto al nivel de esquí

como a las condiciones de

luminosidad y visibilidad.

Hay que recordar que, según

datos de la Asociación de

Empresarios de Comercios de

Óptica, sólo un 17,31 por ciento

de las gafas se adquieren en establecimientos

adecuados.