Redacción.- Las enfermedades del aparato circulatorio son la principal causa de muerte en los países desarrollados,y dentro de ellas, la mayor parte de los pacientes con isquemia en las extremidades inferiores fallece víctima de un ictus o infarto cerebral. Por tanto, la prevención del paciente vascular pasa por abordar la enfermedad como un todo y no en función de la zona lesionada. En España, el primer paso en esa dirección lo ha dado el Club Vascular, creado hace apenas dos años y que integran cardiólogos, cirujanos del corazón, neurólogos, cirujanos vasculares e internistas con el objetivo común de tratar la enfermedad vascular y el daño arterial. Esta organización científica ha elaborado un documento de consenso con recomendaciones para la prevención,diagnóstico y tratamiento integral de los pacientes con problemas vasculares

Según han manifestado los expertos, cuando alguien sufre un ictus o infarto cerebral es atendido por el neurólogo, y si la complicación se localiza en el corazón, le asiste el cardiólogo, y en el Servicio de Angiología se abordan los casos de isquemia en las extremidades. Sin embargo es frecuente que el paciente que sufre un ictus acabe falleciendo a causa de un infarto de miocardio o que un afectado por isquemia en las piernas fallezca a causa de un ictus o de un infarto.

Por eso, los especialistas del Club Vascular señalan que bastaría con que el neurólogo que atiende a un enfermo con ictus valore también su riesgo desde el punto de vista cardiológico a través de determinadas pruebas. "Lo que se persigue es que las distintas especialidades implicadas en el cuidado del paciente sean conscientes de que, en muchas ocasiones, lo importante no es sólo salvar la zona lesionada que se está evaluando sino también asumir que al paciente la muerte le puede sobrevenir por afectación de otra zona distinta" ha explicado el doctor José María Mostaza, del Servicio de Medicina Interna del Hospital Carlos III de Madrid.

El doctor Mostaza es uno de los coordinadores del primer Documento de Consenso en España que incluye recomendaciones para la prevención, diagnóstico y tratamiento de la enfermedad arterial asintomática. Además de este experto han participado en la elaboración del mismo los doctores Marc Cairols que pertenece al Servicio de Cirugía Vascular del Hospital Universitario de Bellvitge de Barcelona, y los doctores José Castillo y José Ramón González Juanatey, pertenecientes respectivamente a los Servicios de Neurología y Cardiología del Clínico Universitario de Santiago de Compostela y el doctor José Luis Pomar, del Servicio de Cirugía Cardiaca del Hospital Clínico de Barcelona.

El doctor Mostaza reconoce la dificultad de que el documento de consenso elaborado por el Club Vascular incluya únicamente recomendaciones que estén apoyadas por evidencias del mayor rigor científico. "Es imposible. De hecho, en muchos casos, las pautas que se aconsejan parten de la experiencia personal. Por eso, tenemos previsto poner en marcha un ensayo clínico encaminado a evaluar la validez y aplicación práctica de nuestras recomendaciones y de las recogidas en la bibliografía".

La enfermedad arterial asintomática requiere la identificación de nuevos marcadores y pruebas de imagen que faciliten un diagnóstico certero y precoz de enfermedad susceptible de posterior tratamiento. A través del documento de consenso, el Club Vascular quiere impulsar la realización de pruebas relativamente sencillas asociadas a la evaluación del riesgo vascular, como la del índice tobillo-brazo, la prueba de esfuerzo, la ecografía de carótidas o el electrocardiograma. "Aunque algunas de ellas son caras y poco accesibles, otras son tan extremadamente sencillas que estamos obligados a incorporarlas a nuestra práctica clínica habitual, como el índice de tobillo/brazo", ha recalcado este experto.