E.P.- El editorial de esta semana en la revista The Lancet aborda el estado de las investigaciones sobre Atención Primaria, y es crítico con los responsables de la medicina familiar que no identifican un curso claro de acción en futuras investigaciones de este área crucial.

Los investigadores de Atención Primaria han expresado su preocupación por la complejidad de su disciplina y por la escasa compresión de los académicos, patrocinadores y editores de las publicaciones médicas y destacan la necesidad de crear una diferenciación de su disciplina a fin de poder aplicar una base única de conocimiento.

"La gran fuerza de la Atención Primaria es que no tiene una frontera. Los especialistas en medicina familiar ofrecen una perspectiva que podría influir en todas las demás especialidades clínicas. En definitiva, si los cuidados primarios tienen algo que ver con que una persona mejore su salud, su contribución a tal fin será mesurable. ¿O es que los cuidados primarios van a ser aceptados como la homeopatía de la medicina moderna incontestable, irreductible e irremediable?", señala el artículo.

El editorial concluye que la medicina debe acercarse al contexto real de la práctica general en el que la familia ha cambiado. "Ahora hay una diversidad de formas familiares, de un solo padre, de parejas del mismo sexo, de ingresos dobles, etc, que influye en la forma en la que se presentan las enfermedades. Anteriormente, las epidemias escondidas de salud mental y violencia doméstica presentan contextos familiarmente críticos, por lo que el impacto de la cultura se ha vuelto ahora mucho más importante", indica.