XIII Congreso Nacional de la SEOM

La Revista EL MÉDICO estaba presente, entre otros, en el XIII Congreso Nacional de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) que se celebraba en Málaga del 19 al 21 de octubre. “Un plan para la detección precoz del cáncer de colon en personas mayores de 50 años reduciría la mortalidad en un 80 por ciento”, así lo anunciaba, en el marco de este evento, el ya ex presidente de la Sociedad, el Dr. Emilio Alba. Europa recomendó en 2003 implantar una campaña de diagnóstico precoz de cáncer de colon parecida a las que se desarrollan con el cáncer de mama. Ambas patologías son dos de los cuatro cánceres más importantes en España. En una primera fase, hombres y mujeres que hayan superado los 50 años deberían hacerse un examen de las heces para comprobar si hay sangre. Si se detecta sangre, se procedería a la colonoscopia para diagnosticar la causa y descartar un proceso canceroso incipiente. La revisión debe repetirse cada cinco años. El Dr. Juan Jesús Cruz, nuevo presidente de la SEOM, destacaba la lentitud con la que suele desarrollarse esta patología en el colon y que existen obstáculos económicos y educativos para la implantación de la campaña. “No toda persona que está en disposición de hacerse una colonoscopia decide hacérsela”.

El aumento del diagnóstico precoz y las mejoras en los tratamientos están aumentando la supervivencia del cáncer de manera que la mortalidad desciende en torno a un 1 por ciento al año, sostiene Alba. El próximo verano, la SEOM entregará al Ministerio de Sanidad un Plan Integral de Atención a Largos Supervivientes  de Cáncer del que podrían beneficiarse dos millones de personas en 2020. El objetivo es atender a personas que ya están curadas de cáncer pero que necesitan un seguimiento especial para evitar segundos tumores y patologías asociadas. Además, estos individuos requieren una adaptación emocional y sociolaboral que requiere de la colaboración de un equipo multidisciplinar. La SEOM lidera la redacción de este Plan, aunque en él participan otros grupos y especialidades, como la Atención Primaria, la Oncología radiológica, trabajadores sociales, psicólogos y los propios enfermos.

Otro de los temas abordados en este Congreso ha sido el reconocimiento de la Oncología médica como especialidad de cinco años. “No sólo queremos que la formación se amplíe a cinco años, sino resolver el problema de la convalidación de quienes ya han hecho el MIR de cuatro. Esa convalidación deberá hacerse como tenga que hacerse, pero es necesaria”, señalaba el nuevo presidente.

53º Congreso de la SEGG

Los aspectos éticos relacionados con la Geriatría son uno de los temas destacados por el copresidente del 53º Congreso de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG), Alfonso Cruz-Jentoft, de entre los que se abordaron en este encuentro científico en Málaga. Este experto dibujaba los límites de uno de los debates éticos que tenían lugar en el Congreso: “¿Hasta qué punto es de justicia dar a unos o a otros? Se gasta mucho dinero en sida y cáncer beneficiando a un grupo mucho más pequeño de población y a veces con una inversión más pequeña mejoraría mucha calidad de vida a casi toda la población mayor”.

Este congreso contó con más de 2.000 participantes. “La Sociedad Española de Geriatría tiene 60 años, pero se desarrolla poco a poco. En el Reino Unido hay Geriatría en todos los hospitales. En Italia, en todas las facultades. En Francia se han dado cuenta y en 10 años ha sido una eclosión”.

En el futuro, la Medicina y la Geriatría serán “preventivas” gracias, por ejemplo, a biomáquinas de pequeño tamaño instaladas en el cuerpo y fármacos que repararán los daños genéticos antes de que se manifiesten las enfermedades, según el profesor de Medicina y jefe del Servicio de Geriatría de la Universidad de Ginebra (Suiza), Jean-Pierre Michel. Este experto fue el encargado de imaginar cómo será el futuro del envejecimiento de la humanidad, así como la evolución de la Medicina en el próximo siglo. El primer cambio estará en las propias circunstancias de las personas. “Los futuros ancianos son una generación que empieza ahora a vivir, que envejecerá con una actitud diferente y que contará con avances en la genómica, la nanotecnología y la inteligencia artificial. Serán más solidarios y productivos”.

Michel señala cuatro grupos o niveles. En primer lugar, se conseguirán “humanos modificados”, aquellos que superarán sus discapacidades gracias a prótesis con cabezas cerámicas, implantes auditivos para los sordos y retinas artificiales u ojos biónicos. Paralelamente se seguirán dando los “superhumanos” naturales, aquellos que viven más de 100 años. En tercer lugar, los “humanos mejorados” surgirán de humanos modificados a los que se añaden los avances de la robótica y la terapia génica. Los exoesqueletos que permitirán moverse a personas con parálisis serán uno de los avances de este nivel. En cuarto lugar aparecerán los “superhumanos”. “Algunos expertos señalan que se podría vivir entre 200 y 2000 años combinando la genética y los implantes”. Un paso importante en los avances médicos vendrá de la mano de la telemedicina y las aplicaciones inalámbricas, al igual que la cirugía robótica y una farmacogenómica que permita atacar exclusivamente a las células dañadas en un proceso canceroso y no al resto, por ejemplo. “Un chip enviará al teléfono móvil todos los datos de las constantes vitales de una persona. Un traje con sensores permitirá saber en qué circunstancias se producen las caídas de quienes sufren este problema repetidamente. Una microcámara en una cápsula del tamaño de una pastilla permitirá examinar el aparato digestivo sin colonoscopias”.

XXIX Congreso Nacional de la SECA

Durante el XXIX Congreso de la Sociedad Española de Calidad Asistencial (SECA), que tenía lugar en Murcia, se celebraba un simposio sobre “La Perspectiva de la Calidad Asistencial desde diferentes Organizaciones”. Moderado por el profesor Emilio Ignacio García, que ha sido elegido durante la reunión nuevo presidente de esta sociedad científica, la mesa permitía conocer de primera mano la opinión de gestores y políticos sanitarios, así como de representantes de la industria farmacéutica y de los médicos de Atención Primaria, sobre los retos pendientes y las posibles soluciones para garantizar la mejor calidad en la asistencia médica pública que se ofrece en nuestro país.

Desde el punto de vista de la Administración,  María Isabel Dotor Gracia, de la Dirección General de Calidad, Investigación y Gestión del Conocimiento de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía, resaltaba el papel de las Guías de Práctica Clínica en la gestión asistencial de las administraciones sanitarias, siendo éstas “herramientas esenciales para garantizar la aplicación de la mejor evidencia científica disponible, reduciendo la variabilidad en la práctica clínica y ayudando en la toma de decisiones”. Dada su importancia, según justificaba, “la Junta ha apostado por su inclusión y generalización, incorporándolas como una parte esencial del Plan de Calidad del Sistema Sanitario”; sin embargo, matizaba, “desde la política sanitaria de Andalucía lo que estamos imponiendo es un modelo de gestión clínica y por procesos, algo que para los profesionales les puede resultar más útil que las propias guías de práctica clínica”. Existen otros recursos capaces de proporcionar la calidad asistencial deseada, como “la mejora de la gestión clínica basada en la descentralización de la toma de decisiones, la creación y acreditación de las Unidades de Gestión Clínica, el desarrollo competencial adecuado de los profesionales, la expansión de los procesos asistenciales integrados o la implantación de la gestión por competencia”, destacaba la representante de la Junta de Andalucía.

El director del Departamento de Relaciones con las Comunidades Autónomas de Farmaindustria, José Ramón Luis-Yagüe, se quejaba “de la situación de ahogo a la que se está sometiendo a la industria de fármacos innovadores, que va en perjuicio de la calidad de la atención sanitaria”.

Como representante de las sociedades científicas, y dando voz a los profesionales de la salud en este simposio, el Dr. Armando Santo González, coordinador nacional del Grupo de Calidad y Gestión de SEMERGEN, ponía el acento en compatibilizar la sostenibilidad del sistema sanitario con la libertad de la práctica clínica y el libre acceso de los usuarios.

II Simposio Internacional de Gestión en AP de la SEDAP

En el marco del II Simposio Internacional de Gestión en AP, organizado por la Sociedad Española de Directivos de Atención Primaria  (SEDAP) en colaboración con laboratorios Esteve y la Escuela Nacional de Sanidad, expertos nacionales e internacionales ponían sobre la mesa claves sobre la financiación y la sostenibilidad de los sistemas sanitarios públicos, coincidiendo todos en calificar de “fundamental” el papel que desempeña en ellos la Atención Primaria.

Si quiere obtener más información sobre este encuentro puede consultar el reportaje elaborado sobre el mismo en la sección de Gestión en Atención Primaria de este número de la Revista EL MÉDICO.

Congreso SEE-SESPAS 2011

En el marco de la XXIX Reunión Científica de la Sociedad Española de Epidemiología y del XIV Congreso de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SEE-SESPAS 2011), bajo el título de “Salud y equidad en todas las políticas”, se celebraba la mesa temática “Evaluación de políticas de los servicios de salud”. En el desarrollo de la misma, se presentaba un grupo de trabajo, nacido en el seno de la Asociación de Economía de la Salud (AES), cuya labor está centrada en la investigación evaluativa desde todas las perspectivas posibles, una tarea de evaluación de políticas sanitarias y de servicios de salud que ya realizan todas las sociedades que integran SESPAS, pero que en esta ocasión tiene la intención de encontrar un espacio donde “componer todas las piezas del puzle” y donde “aglutinar toda la investigación que se está haciendo desde sociedades y disciplinas distintas”, tal y como aseguraba Sandra García Armesto, del Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud. Una necesidad de sinergia que surge con la intención de ganar visibilidad externa, para promover y vehiculizar evidencia en los debates nacionales, y por visibilidad interna, para crear “un paraguas común” en el que todos puedan aportar su pieza para un solo sistema.

Por su parte, Salvador Peiró, del Centro Superior de Investigación en Salud Pública, destacaba la amplia variabilidad que existe en las hospitalizaciones en personas mayores de 65 años según las comunidades autónomas, de hecho, mientras que en unas áreas ingresan a sus pacientes con más de 80 años cada dos años, en otras lo hacen cada 8 o incluso cada 10. Peiró también se refería al concepto tradicional de hospitalizaciones potencialmente evitables, entendidas como aquellas que podrían haber sido evitadas con un buen tratamiento o manejo anterior, y como indicador de la calidad que se presta fuera del ámbito hospitalario, no sólo en AP sino en todo el conjunto de servicios.

A la hora de hablar del abordaje de la cronicidad y la sostenibilidad de los recursos sanitarios, José Ramón Repullo, jefe de planificación y economía de la Salud de la Escuela Nacional de Sanidad (Instituto de Salud Carlos III), aseguraba que la crisis ha subido a la agenda política las necesidades de atención de la cronicidad, su pluripatología y su fragilidad, añadido a lo que ha denominado “triple crisis” -de la Medicina, de los médicos y de los sistemas sanitarios- donde se hace mala Medicina basada en excepcionales procedimientos, es decir, donde la hiperespecialización ingobernable hace que se repliegue el rol del profesional; donde los médicos están insatisfechos e infelices, achacándolo a los propios pacientes o a los sistemas sanitarios y practicando una Medicina “atolondrada” por esa especialización; y donde los sistemas sanitarios son cada vez más ineficientes e insostenibles, entre otras razones, por el cambio del perfil de la demanda, con un incremento de pacientes ancianos, donde se busca no sólo calidad de vida, sino la calidad de muerte, como apunta el experto. Además, otro de los “problemas principales” añadido a la cronicidad, tal y como ha advertido Repullo, es la comorbilidad, un hecho que supone la derivación a otras especialidades.

Por lo que se refiere a los retos de los médicos, Repullo ha destacado que estos deben aprender a disfrutar con el paciente frágil, comprometiéndose en la gestión de los microsistemas clínicos y modulando los conflictos de interés, es decir, “blindándose éticamente”, como apunta el profesor.