Maite Perea, Madrid.- "Las Sociedades Científicas deben concienciar a los médicos de que la prescripción de la píldoras del día después es una verdadera emergencia, porque el tiempo que transcurre "entre el coito y el consumo del fármaco- influye en el éxito del tratamiento". Ésta es una de las conclusiones expresadas por el presidente de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), Luis Cabero, en la presentación de un estudio observacional sobre usuarias de anticoncepción de emergencia promovido por la propia Sociedad, junto con la Sociedad Española de Contracepción (SEC) y desarrollado por Sigma Dos.

Cabero ha subrayado esta necesidad debido a que el trabajo refleja que todavía un 17,2 por ciento de las mujeres que solicitan este tratamiento acuden derivadas de otros centros en los que se les ha negado la prescripción. Un 49 por ciento de estas usuarias procedían de urgencias de hospitales y un 46,6 de centros de salud.

La muestra del estudio es de 4.390 casos de solicitud de la píldora en 87 centros sanitarios de todo el territorio español entre el 1 de abril y el 22 de diciembre de 2002, mediante cuestionarios cumplimentados por ginecólogos y médico generales y de familia fundamentalmente.

Perfil de la solicitante

El perfil medio de las mujeres que han solicitado este tratamiento es de estudiantes de 23 años con estudios secundarios, conocimiento de la anticoncepción de emergencia por su entorno social, que demanda la píldora en las primeras 24 horas y es la primera vez que acuden a este método para evitar un embarazo no deseado, normalmente, por rotura del preservativo.

Un tercio de las usuarias tiene entre 16 y 19 años (33,2 por ciento) y un 35,9 por ciento tiene entre 20 y 24 años. El estudio destaca que sólo dos de cada 100 tienen menos de 16 años. Un 40 por ciento de ellas son estudiantes y casi un 45 por ciento conoció este método a través de sus amigas, compañeras de trabajo, vecinas u otros grupos sociales. El 26,1 se informó de la existencia de la píldora del día después por medio del entorno sanitario, y un 17,1 lo hizo por los medios de comunicación.

Uno de los datos destacados en la presentación del estudio es que este tratamiento no tiene carácter reiterativo, sino que es excepcional, ya que un 80 por ciento de las usuarias no habían tomado antes ningún anticonceptivo de emergencia.

Problemas con el preservativo es la causa del 80,5 por ciento de las solicitudes, un 68,7 por rotura y un 11,8 por retención del mismo. Un 15,4 no utilizó ningún método anticonceptivo.

Los días con más demanda

Los lunes y los sábados son los días en los que se ha detectado una mayor demanda de la píldora del día después, el primero con un 28,6 por ciento del total de solicitudes y el segundo con un 21,2 por ciento. El hecho de que los domingos baje la demanda se debe, según los expertos, al cierre de las consultas habituales.

El presidente de los ginecólogos ha señalado como solución a esta dificultad en el acceso que los centros de salud abran las 24 horas. Otra opción apuntada por el máximo responsable de la SEGO sería que los farmacéuticos pudiesen dispensar la píldora del día después sin necesidad de receta, experiencia que se ha llevado a cabo en otros países con resultado positivo. No obstante, Cabero se ha mostrado cauto con esta medida al añadir: "No podemos decir que las farmacias dispensen antibióticos sin receta, y sí píldoras".