José García. Madrid.- Médicos, sindicatos y partidos de la oposición han criticado la generalidad con que el proyecto de Ley de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud trata los asuntos relacionados con los profesionales. De este modo, echan en falta en el articulado una mayor concreción relativa a aspectos como la carrera profesional, la movilidad de los profesionales y la organización de funciones entre los diferentes estamentos sanitarios. Ahora hay que esperar a ver cuáles de las propuestas relativas a los profesionales se recogen en las enmiendas al articulado del proyecto de Ley, cuyo plazo de presentación concluía este martes, 25 de febrero.

Así, la presidenta del Colegio de Médicos de Madrid, Juliana Fariña, criticó, durante unas jornadas sobre el proyecto de Ley de Cohesión y Calidad del SNS, organizadas por la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) y el PSOE, que no se haya tenido en cuenta a los Colegios profesionales en la elaboración de la citada normativa.

Argumentó que "deberían haber quedado más claros aspectos referidos al traslado de profesionales, a la carrera profesional o a la diferenciación de funciones entre médicos, enfermeras y auxiliares". En cuanto a este último aspecto, dijo que la diferenciación de tareas debe ser "más clara", ya que se están produciendo interferencias que pueden derivar en una mala praxis. Para Fariña, es preciso que haya una idea de a quién se obedece porque el bicefalismo produce una falta de integración en los equipos. "La Ley de Cohesión debería haber ahondado más en este asunto", insistió.

Otro de los aspectos que no se han tenido en cuenta en el proyecto de Ley, según Fariña, es el relativo a la vigilancia "para que se produzcan bien las cosas". "Se necesita en una estructura monopolista otras estructuras independientes que la vigilen y éstas son las asociaciones de pacientes y los Colegios de Médicos", explicó la presidenta de los facultativos madrileños.

Para la secretaria de Sanidad de la FSP-UGT, Pilar Navarro, quien también estuvo presente en el acto, la regulación que el proyecto de Ley hace de las cuestiones profesionales es "insuficiente y, en algunos aspectos, hasta negativa". Del articulado criticó la ausencia sindical tanto en los apartados relativos a la formación de los profesionales como en la Comisión de Recursos Humanos, así como que "no se aporte nada nuevo" al tema de la carrera profesional y que no aborde correctamente la movilidad de los profesionales, aspecto éste que, a juicio de Navarro, debería debatirse en el seno del Consejo Interterritorial.

Además, según la representante sindical, el proyecto de Ley nada dice de crear una Mesa Nacional de Negociación del Sistema Nacional de Salud, ni de definir la relación laboral del personal en formación ni aborda medidas para mejorar la situación socioprofesional o la ordenación de las profesiones sanitarias. Para Pilar Navarro, los profesionales y los ciudadanos deben ser los ejes centrales del sistema, por lo que "es imprescindible que el Gobierno modifique su estrategia y considere al profesional de una manera global".

En la misma línea se manifestó el secretario de la Federación de Asociaciones de Defensa de la Sanidad Pública (FADSP), Manuel Martín García, quien defendió, durante su ponencia, como puntos que debería incluir el proyecto de Ley de Cohesión un plan de salud integrado, que englobe planes de recursos y de formación, un Estatuto Marco básico y otros autonómicos, la carrera profesional como incentivo, un sistema de selección con garantías, la libre circulación de los profesionales, además de convocatorias periódicas y la dedicación exclusiva suficientemente remunerada.

Finalmente, el diputado portavoz adjunto del PSOE en la Comisión de Sanidad, Alberto Fidalgo, se refirió a la importancia de la política de personal para su partido y criticó que, desde que se aprobó la Ley General de Sanidad en 1986, "se ha adolecido de cierta sensibilidad con el personal sanitario". "Es momento de cambiar la percepción", dijo, y por ello, el PSOE "se ha venido reuniendo con diferentes colectivos profesionales y de pacientes que nos han traslado su visión del sistema público de salud, reivindicaciones que hemos intentado plasmar en las casi 100 enmiendas que hemos presentado al proyecto de Ley".

Para el diputado socialista, los problemas que acarrea el SNS son la alta presión asistencial, la desincentivación salarial y formativa, la excesiva burocratización, la falta de proyección profesional, la desintegración entre AP y AE, las desigualdades entre las Comunidades Autónomas que suscitan malestar y la pérdida de la sensación de pertenencia e identificación con el sistema público. "Recuperar todo esto es objetivo principal y básico de las políticas públicas de Sanidad", concretó Fidalgo.

Uno de los principales problemas del proyecto de Ley de Cohesión, según el diputado socialista, es la financiación restrictiva, además de que la investigación queda supeditada al Plan Estratégico de Investigación del Ministerio de Ciencia y Tecnología, un departamento que "ha consentido que el 70 por ciento del presupuesto destinado a investigación se dedique a la investigación militar". En definitiva, a juicio de Fidalgo, nos encontramos ante una ley "hueca" y "vacía", que no responde a las expectativas de los profesionales.