La pandemia del COVID-19 interrumpió programas de tratamiento para enfermedades como hipertensión y diabetes en el 53% de los países.

En el caso de tratamientos contra el cáncer, los tratamientos se vieron afectados en 42% de los países, y para servicios de rehabilitación la pausa se notó en 63% de países.

A pesar de ello, uno de los aprendizajes más grandes que dejó esta pandemia fue el uso y aprovechamiento de la tecnología para continuar con estos tratamientos.

La era digital en los sistemas de salud

Se sabe que actualmente, más del 80% de los médicos enfocaron sus actividades digitales en beneficio de su práctica profesional. Sumado a esto, la tecnología avanzó al ofrecer beneficios en el ámbito de la salud, ya sea con tratamientos, atención médica o investigaciones.

Una muestra muy clara fue la telemedicina, práctica que se popularizó rápidamente. A enero de 2021, el 16% de las consultas médicas privadas en México fueron virtuales y 44% de los médicos realizó esta actividad dentro de la práctica de la medicina.

“Sabemos que el internet y la conexión entre médicos es la clave en la atención médica actual, además de permitir que padecimientos sencillos se traten a través de una llamada o videoconferencia", comenta Bruno Valera, fundador y CEO de Medikit.

El especialista agrega que el 90% de los mexicanos se apoya de diversos sitios web para prescripciones y el 91% para diagnósticos. Lo anterior es reflejo de lo rápido que pueden acceder los médicos a distintas opiniones de colegas especialistas en menor tiempo.

El éxito en médicos de los expedientes electrónicos

Otro jugador importante en los ecosistemas digitales de salud son los expedientes electrónicos. Estos fueron bien aceptados por los médicos, ya que el 64% opina que al utilizarlos, administra de manera más rápida y fácil a sus pacientes. Asimismo, el 36% opina que hay un mejor seguimiento a las consultas.

Como contraparte, las recetas electrónicas han sido, de momento, las menos adoptadas, pues solo el 31% de los médicos las han expedido.

“Esto nos habla de una área de oportunidad para controlar el uso de medicamentos y promover la integración entre médicos, farmacias y pacientes”, considera. Por otro lado, puntualiza que la tecnología es una herramienta de apoyo, pero no sustituye la atención directa que pueden ofrecer centros de salud, hospitales y médicos.