El fundador y expresidente de la Asociación Mexicana de Bioseguridad, José Luis Sandoval Gutiérrez, encabezó el webinar “Medidas de Bioseguridad que permanecerán después del COVID-19”, organizado por la farmacéutica mexicana Chinoin.

En el evento virtual en el que se conectaron más de mil personas entre médicos generales, médicos especialistas, prensa especializada y población general, el neumólogo puntualizó que las condiciones actuales son difíciles y el término del confinamiento no significa detener los protocolos de sana distancia.

Hoy en día, el virus COVID-19 se ha convertido en una emergencia sanitaria por su alta capacidad de transmisión y su ascendente tasa de mortalidad que ya sobrepasa el 10% la ausencia de vacuna y tratamiento específico, obliga a la población a seguir estrictas medidas de bioseguridad, es decir, conductas que permitan la disminución de riesgos en una sociedad.

“Desde el punto de vista personal debe haber un compromiso responsable para el autocuidado con la máxima reducción de riesgo de contagio pensando en nosotros mismos y la seguridad de nuestras familias”, aseveró el doctor Sandoval Gutiérrez.

“En los espacios públicos se requerirá un desarrollo de entornos seguros para mitigar el daño de pérdidas de vidas y crisis económica, siguiendo las medidas de manera responsable que permitirán poder regresar a la actividad de manera gradual cuando las autoridades sanitarias lo dispongan”, dijo el especialista.

En las áreas concurridas se deberá vigilar la distancia social, además de diferentes tipos de mascarillas y del uso continuo del gel antibacterial, principalmente.

Añadió que la mejora en los trabajos será imprescindible. Se deberá pensar en eficientar las prácticas de higiene sanitizando los espacios de trabajo, lavarse la manos con jabón, adoptar medidas al toser o estornudar cubriéndose la boca y nariz con el codo flexionando, evitar tocarse los ojos, la nariz y utilizar gel, desinfectar las computadoras, teléfonos, manijas de puertas; se recomendará la sana distancia de un metro y medio, separando los lugares de trabajo y utilizando mascarillas de protección.

Finalmente, el Dr. Sandoval dijo que en algunos casos se podrán tomar medidas como escalonar los horarios de los empleados o los días laborables para limitar el número de personas que coincidan en los espacios de trabajo.
Hasta el 24 de mayo en México hay 68,620 casos confirmados, 14,247 confirmados activos y 28,931 sospechosos por COVID-19. Se han registrado 121,613 negativos, 7,394 defunciones confirmadas, 595 defunciones sospechosas y fueron estudiadas 219,164 personas.