El uso de las mascarillas y el distanciamiento social por la COVID-19 ha disparado la incidencia del virus respiratorio sincitial (VRS) que se ha visto reflejada en una gran demanda de urgencias, tanto en los centros de salud, como en los hospitales españoles. Ante ese el incremento de niños afectados por el este virus virus, la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) y la Sociedad Española de Neumología Pediátrica (SENP) ha propuesto cuatro sencillas medidas para prevenir la expansión de este virus.

La doctora Verónica Sanz, coordinadora del área de Neumología Pediátrica de SEPAR, destaca que "este año estamos teniendo una gran incidencia de casos de VRS, por lo que lo más importante es detener su expansión, especialmente en los menores". Una de las razones de esta expansión, aducen los especialistas, es que este virus no ha circulado en las dos últimas temporadas.

"Hoy en día, gracias a las vacunas para prevenir la COVID-19, -explica el doctor Antonio Moreno, especialista en Pediatría-, nos hemos quitado las mascarillas, lo cual ha sido muy positivo. No obstante, ante cualquier síntoma de resfriado, es importante volverlas a utilizar, ya que durante las dos últimas temporadas el VRS no ha circulado, lo que ha hecho que haya un mayor impacto en los menores".

Cómo actúa el VRS

El virus respiratorio sincitial es un patógeno común que suele aparecer a finales del otoño, suele provocar síntomas parecidos a los de un resfriado, como tos, mucosidad o fiebre. Sin embargo, especialmente en los niños menores de un año suele causar un mayor impacto, hacer que estos síntomas —que suelen durar de cinco a siete días— se agraven y, derivar en bronquiolitis y complicarse en algunos casos con una neumonía. Un 2 % de los niños menores de un año que lo presentan tienen que ingresar en el hospital. Los menores de seis meses y sobre todo de tres meses, tienen un riesgo más elevado de tener un cuadro grave e ingresar en la UCI.

Medidas para frenar el virus

Ante esta situación, desde SEPAR y SENP proponen cuatro medidas para prevenir la expansión del virus sincitial:

  • Se recomienda que los niños mayores de 6 años con síntomas respiratorios lleven mascarilla.
  • Respetar la distancia social en caso de síntomas. Siempre que un adulto o un niño tenga síntomas respiratorios, deberá respetarse la distancia de 1,5 metros.
  • No a las visitas de bebés de menos de tres meses en caso de síntomas. Es importante que se eviten las visitas a los menores de tres meses si se presenta algún tipo de síntoma. Además, los padres que muestren alguna sintomatología deberán usar mascarilla y extremar las medidas higiénicas (como lavarse las manos), antes de tocar a sus hijos. También se aconseja minimizar el contacto de los hermanos resfriados con los bebés.
  • No asistir a guarderías o escuelas. Son sitios en los que los contagios se multiplican, por lo que, ante cualquier síntoma respiratorio o catarral de los menores, no deben asistir a guarderías y colegios, sobre todo en esta época de riesgo elevado.

"Como sociedad, tenemos que cuidar la salud de los niños pequeños. La propuesta conjunta de SEPAR y la SENP es sencilla, pero eficiente. Entendemos que todos debemos ser conscientes y actuar en consecuencia, igual que lo hicimos en el pasado para proteger a las personas mayores", advierte la doctora Sanz.