El acné juvenil tiene una relación directa con los cambios hormonales que suceden en la adolescencia. Cuando el reloj biológico controlado por el hipotálamo pone en marcha el proceso de la pubertad, se dispara la producción de hormonas sexuales y se origina una serie de cambios metabólicos que condicionan las diferencias sexuales de cada individuo. Así, aparece el vello en las axilas, en la barba y en el pubis, se desarrollan las glándulas mamarias, testículos y ovarios, ocurren cambios en las cuerdas vocales y las glándulas secretoras de la piel se activan.

La hiperactividad secretora de grasa de las glándulas hace que algunas se inflamen o se infecten dando lugar a comedones o granos abultados en diferentes zonas de la piel, especialmente en la cara (frente y mentón).

Esta afección, aún considerada como una dolencia leve y pasajera en el 90 por ciento de los casos, conlleva importantes trastornos psicológicos y emocionales para muchas de las personas que la padecen, de ahí la importancia de tratarla con rigor y firmeza. Precisamente con el objeto de ayudar al farmacéutico a asesorar y concienciar a pacientes de la importancia de un correcto manejo del acné, la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria (SEFAC) ha elaborado una serie de consejos básicos sobre cómo controlar o mejorar este trastorno.

“La clave para la curación del acné reposa en cuatro pilares: limpiar, desinfectar, depurar y no tocar”, afirma Alejandro Eguilleor, farmacéutico comunitario de Madrid y coordinador científico de estas recomendaciones, quien añade que “aunque parecen unos pasos sencillos, la realidad nos demuestra que muchos de estos pacientes no siguen correctamente estas pautas, manipulan y estrujan los granos, con lo que contribuyen a empeorar su problema dermatológico”.

Recomendaciones

” El acné es un proceso transitorio que evoluciona favorablemente en la mayoría de los casos. por tanto, la actitud correcta es observar, mantener una buena higiene de la piel y evitar complicaciones. Si el caso no evoluciona favorablemente, es preciso acudir al dermatólogo.

” Como norma, una limpieza diaria con jabones especiales que eliminen el exceso de grasa y limiten la proliferación bacteriana es suficiente para garantizar la desinfección de una piel joven.

” Cuando se empieza a vislumbrar la aparición de algunos granitos en la cara conviene actuar rápidamente y aplicar una crema seborreguladora por la mañana y por la noche, con un suave masaje en cada grano o zona afectada. Algunas cremas contienen ácido glicólico y/o otros compuestos con acción exfoliante que eliminan las células muertas y limpian a fondo el folículo piloso.

” Cuando aparecen algunos granos aislados y abultados, signo de inflamación y/o infección, se pueden utilizar cremas antibacterias y lápices con efecto queratolítico. después, es conveniente tratar con parches oclusivos nocturnos o con toallitas impregnadas de antibiótico a baja dosis.

” Existe una amplísima gama de productos para el acné: lociones, parches, cremas, pomadas, sticks, pastillas de jabón, detergentes, toallitas, correctores, etc. Cada producto se adapta a una situación concreta. En su farmacia le informarán para seleccionar el más apropiado para su caso.

” El acné en mujeres jóvenes puede corregirse con tratamiento hormonal (estrógenos), pero esto es decisión exclusiva del médico.

” En casos de acné profundo y/o grave puede ser efectivo el ácido cis-retinoico, que es un medicamento especial que receta el dermatólogo. Está reservado para situaciones con muchos comedones degenerados en pústulas o abscesos de pus y siempre que haya riesgo de cicatrices o huellas indelebles.

” No se deben manipular ni estrujar los granos. Cuanto más se toquen el resultado será peor, ya que pueden infectarse. Limpiar, desinfectar, depurar y no tocar son las claves de curación para el acné.

” Es importante no añadir grasa a la piel acnéica porque empeora la situación. Por tanto, en cosmética sólo se deben utilizar cremas no grasas (oil-free) y maquillajes especiales para pieles con acné.

” La automedicación en el acné supone un riesgo alto de error a la hora de seleccionar un producto cosmético no comedónico. además, muchos de los medicamentos para el acné requieren receta médica. Antes de automedicarse, consulte a su farmacéutico.