La definición de adherencia terapéutica incluye no solo el cumplimiento de los tratamientos farmacológicos prescritos, sino también los cambios en el estilo de vida. Sus consecuencias son negativas tanto para el paciente, que sufrirá problemas de salud y evolución de su enfermedad, como para el sistema sanitario, que implica un mayor gasto farmacéutico y también para el profesional sanitario porque pueden causar un mayor número de visitas.

Es importante concienciar y motivar a los pacientes que todas las enfermedades crónicas requieren de un cuidado permanente y continuado, y un seguimiento por parte de los profesionales sanitarios. La falta de cumplimiento conlleva múltiples consecuencias, tanto de carácter clínico como de tipo económicas, derivadas del aumento de la mortalidad observado en los pacientes no cumplidores.

Polimedicación

Uno de los factores que disminuyen la adherencia al tratamiento prescrito es la polimedicación y la edad avanzada de los pacientes. Si no se efectúa un seguimiento adecuado se eleva así el riesgo de fracaso, al igual que se incrementan los costes asociados.

En la falta de adherencia intencionada hay una voluntad clara por parte del paciente de no tomar la medicación, mientras que en la no intencionada se puede tratar de un olvido involuntario relacionado con la autonomía del paciente, la complejidad del tratamiento o incluso la falta de rutinas diarias.

Combinaciones fijas

Las combinaciones fijas, desde el punto de vista de la adherencia terapéutica, suponen un claro beneficio para que el paciente cumpla el tratamiento prescrito, ya que se le está reduciendo el número de fármacos a tomar.

Son especialmente útiles en los pacientes incumplidores y en los polimedicados. La asociación de ezetimiba a una dosis baja de estatinas produce una reducción similar a multiplicar por tres o cuatro veces (6% x 3) la dosis baja de estatinas, con lo que se alcanzarían los mismos valores de colesterol que con las dosis altas de estatinas.

Efectos sinérgicos

Las estatinas inhiben el enzima Hmg.CoA reductasa, lo que limita la síntesis del colesterol y ezetimiba inhibe la absorción del colesterol biliar y de la dieta en las vellosidades intestinales, por lo que se reduce el colesterol que llega al hígado. Las combinaciones a dosis fijas son muy eficaces en pacientes que no ha sido posible controlar su hipercolesterolemia con un solo fármaco.

En este contexto, la dosis de estatina es menor, por lo que se reducen los efectos secundarios y se mejora el cumplimiento.

Otro beneficio de las combinaciones fijas es un descenso en el precio respecto a utilizar los principios activos por separado.

En las situaciones de difícil control, ligadas a un elevado riesgo de enfermedad cardiovascular prematura, como la hipercolesterolemia familiar heterocigótica, no se debe perder tiempo y se debe de iniciar sin demoras el uso de combinaciones con ezetimiba para conseguir el objetivo cuanto antes.

En una situación similar se encuentran los pacientes con mala adherencia al tratamiento, donde el uso de combinaciones fijas favorece el cumplimiento. Pacientes polimedicados y los pluripatológicos también se benefician de dichas combinaciones, ya que al disminuir el número de comprimidos se favorece y se fomenta la adherencia al tratamiento.

Para la elaboración de este artículo se ha contado con la colaboración de los doctores Miguel Quesada Charneco, Pedro Fernández López, Eva Felisa Sánchez Jiménez, José Miguel Fernández Rodríguez, Erika López Moreno, María del Portal González, Ramón Esteban Álvarez, Julio Alberto Freire Pérez y José Ángel Hilario Fernández Martínez.