La pandemia y sus repercusiones podrían llevar a una caída del hasta 8 por ciento del PIB mundial en 2020. Sin embargo, el impacto de la falta de salud evitable es el doble: un 15 por ciento de reducción todos los años. Así, el nuevo informe del McKinsey Global Institute concluye que mejorar la salud de los españoles supondría mejorar el PIB nacional.

Según este informe, si se llevaran a cabo tratamientos que hoy ya están ampliamente disponibles, la carga de la enfermedad se reduciría globalmente en un 40 por ciento. En el caso de España en aproximadamente un 32 por ciento. Esto supondría añadir 155 mil millones de euros al PIB de España, y 10,7 billones al PIB mundial.

Para llegar a esta conclusión, el informe analiza 200 países hasta 2040. De esta forma, establece que aplicar estos tratamientos supondría que una persona de 65 años podría estar tan saludable como una de 55 el día de hoy. Asimismo,  la mortalidad infantil se reduciría en un 65 por ciento. Como resultado, 230 millones de personas más estarían vivas.

Mejorar el PIB nacional

Centrándose en el caso de España, y en cómo mejorar su PIB nacional, el estudio tiene en cuenta estos datos. “Alrededor de la mitad de ese crecimiento del PIB se debe a que contaríamos con una fuerza laboral más amplia y más sana”, según Pablo Vázquez, asesor senior de McKinsey & Company. La otra mitad se debe a que personas mayores, con discapacidades o cuidadores informales podrían realizar tareas laborales y aumentaría la productividad de las personas afectadas por enfermedades crónicas.

En ese contexto, los españoles disfrutarían de 19 días adicionales al año con buena salud. Asimismo,  por cada euro invertido en salud en el país, el retorno medio calculado sería de 1,5 euros. La investigación realizada concluye, además, que el 70 por ciento de las ganancias que se pueden obtener por mejorar la salud tienen lugar antes de que el paciente busque cuidados médicos.