En los pacientes con alto riesgo cardiovascular y dislipemia se debe recomendar la modificación de los hábitos de vida y de la alimentación. Ante el frecuente fracaso en estos cambios, se indica la toma de estatinas a dosis máxima tolerada hasta llegar a las cifras de colesterol adecuadas.

Así se considerará dicha pauta en los pacientes que no han presentado ningún evento cardiovascular, es decir, en prevención primaria, consiguiendo el control con relativa facilidad con monoterapia.

Sin embargo, el grueso de pacientes con eventos previos, prevención secundaria, o con patologías asociadas que muchas veces contraindican las pautas de estatinas a altas dosis, hay que buscar alternativas terapéuticas de menor toxicidad y mayor eficacia.

Pauta combinada

La combinación de estatinas potentes, como la rosuvastatina, con ezetimiba es la ideal para conseguir las cifras control de cLDL. Con dicha combinación se pueden manejar los pacientes revascularizados, consiguiendo objetivos CLDL<55 sin tanto riesgo de toxicidad.

Por lo tanto, si bien dicha combinación no es de primera elección en pacientes en prevención primaria, sí puede considerarse en aquellos en los que se exige una reducción de cLDL objetivo significativa.

Dosis de ezetimiba

La ezetimiba se puede administrar en combinación con cualquier dosis de estatina. No precisa ajustar la dosis en pacientes con afectación hepática leve ni en pacientes con IR en cualquier fase.

No se han demostrado aumento de efectos secundarios como hepatotoxicidad ni aumento de rabdomiolisis con las combinaciones.

Indicaciones específicas

Así, los pacientes con alto riesgo cardiovascular, con cLDL muy elevado e intolerantes a estatinas, pueden precisar un tratamiento combinado con estatinas y ezetimiba para conseguir el objetivo de cLDL.

Los beneficios sobre el perfil lipídico de añadir ezetimiba a la terapia con estatinas se centran en la reducción de cLDL, de triglicéridos y el aumento de colesterol HDL (cHDL). La adición de ezetimiba a rosuvastatina puede conseguir reducciones de cLDL del 56 hasta el 63%.

Pautas simplificadas

Se ha demostrado que la simplicidad en los tratamientos siempre favorece su cumplimiento. Sobre todo, en pacientes que suelen estar polimedicados para sus otras afecciones, como para la hipertensión o la diabetes. Por tanto, el intentar mejorar la posología siempre mejora el cumplimiento.

Las combinaciones fijas ofrecen beneficios al paciente, puesto que les permite disminuir el número de comprimidos, mejorando su cumplimiento y adherencia, y evitando errores de medicación.

Hay que tener en cuenta que los pacientes no adherentes o con poca adherencia al tratamiento necesitan comodidad y mejora en la administración de los fármacos.

Para la elaboración de este artículo se ha contado con la colaboración de los doctores especialistas en Atención Primaria Ramón Noguera Rodríguez, Alain Velázquez Rego, Werner Guillen Quijano, José Miguel Stefanoni David, Esteban Capilla Rodríguez, la internista María Iziar Sarasa Corral, y el cardiólogo Elvis Junior Amao Ruiz, de Barcelona.