Actualmente, los objetivos principales del tratamiento de un paciente con síntomas del tracto urinario inferior (STUI) son aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida, así como prevenir la progresión de la enfermedad clínica y el desarrollo de complicaciones. Antonio Alcántara, de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), comenta que la decisión terapéutica dependerá de diversos factores, como son la gravedad y tipo de STUI, la calidad de vida, la progresión, si se trata de una hiperplasia benigna de próstata (HBP); las patologías asociadas (comorbilidades), como son la presencia de disfunción eréctil (DE), hiperactividad vesical asociada…; la edad y expectativas del paciente.

Así, tal y como detalla el especialista, las opciones de manejo de los STUI/HBP disponibles en la actualidad son vigilancia expectante y cambios activos de estilo de vida con supervisión clínica periódica, tratamiento farmacológico y tratamiento quirúrgico.

Recomendaciones

Entre las medidas higiénico dietéticas o modificaciones en el estilo de vida están restringir la ingesta de líquidos (nunca inferior a 1,5 litros/día), en especial antes de acostarse o de salir en público; evitar el consumo de alcohol y las bebidas con cafeína, así como las comidas picantes; evitar el estreñimiento; extracción de residuo uretral tras la micción, para evitar goteo postmiccional; revisión de la medicación y optimizar el tiempo de administración o la sustitución algunos fármacos, como diuréticos, descongestionantes, antihistamínicos, antidepresivos; proveer la asistencia necesaria cuando hay deterioro en la destreza, movilidad o estado mental; técnicas de reentrenamiento de la vejiga, aconsejar regular el tiempo entre las evacuaciones vesicales, orinando cada cierto tiempo, aconsejando aguantar la urgencia sensorial para aumentar la capacidad de la vejiga (hasta unos 400 ml); uso de técnicas de distracción y de relajación para controlar los síntomas de llenado, y técnica de “doble vaciado” vesical. Después de haber terminado de orinar, se aconseja descansar un poco y luego orinar de nuevo.

Toma de decisiones

En opinión del especialista, debemos informar a los pacientes de las distintas opciones terapéuticas disponibles, informándoles sobre los riesgos y beneficios para que ellos, en la medida de lo posible, participen en la selección del tratamiento. Por otro lado, aunque se ha demostrado la preocupación que presentan los varones por los STUI, es notable que las tasas de adherencia a los tratamientos farmacológicos son aproxima­damente del 30 por ciento. La falta de adherencia al tratamiento se asocia a un mayor riesgo de ingreso y cirugía prostática.

Asimismo, las medidas higiénico dietéticas (tratamiento no farmacológico) deben ofrecerse antes o de forma concomitante con el tratamiento farmacológico.