Nunca es más acertada la expresión “el tiempo es oro” que cuando nos enfrentamos a un posible caso de meningitis o de sepsis. Y es que estas dos enfermedades, que consisten en la inflamación de las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal (meningitis) o en la infección de la sangre y, por tanto, de la mayoría de órganos y sistemas del cuerpo (sepsis), son muy peligrosas (especialmente si son de origen bacteriano) y pueden progresar muy rápidamente.

Según datos de la Fundación Irene Megías contra la Meningitis, en España se dan alrededor de 2.000 casos de meningitis y de sepsis al año, que producen unos 200 muertos y un número indeterminado de supervivientes con secuelas severas que van desde pérdidas sensoriales o sordera hasta daños cerebrales o amputación de miembros. El 80 por ciento de los casos de ambas patologías se presenta en niños y adolescentes y puede producirse la muerte en horas desde la aparición de los primeros síntomas.

Los especialistas afirman que el 75 por ciento de los fallecimientos se puede evitar con un diagnóstico temprano y que el tratamiento en una fase inicial de desarrollo de la enfermedad es el que proporciona unas mayores probabilidades de recuperación.

De modo que es clave que la población general, y especialmente los padres con hijos pequeños, conozcan lo mejor posible la meningitis y la sepsis con objeto de que puedan acudir urgentemente a un hospital en caso de que detecten alguno de sus síntomas característicos.

Por ello, la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria (SEFAC) quiere hacer llegar a la población una serie de recomendaciones sobre estas dos enfermedades.

Recomendaciones

» Se debe completar el calendario vacunal oficial. Esto redundará en una mejor protección frente a la mayoría de los gérmenes causantes de meningitis y sepsis.

» Trate de conocer los síntomas de la meningitis y la sepsis. En estas enfermedades los minutos son muy valiosos y el tratamiento será tanto más efectivo cuanto antes se implante.

» Si cree reconocer los síntomas no pierda tiempo. Acuda lo antes posible al servicio hospitalario más cercano en busca de atención médica.

» Se debe informar al Sistema Sanitario de Salud Pública de todos los casos de meningitis y de sepsis. El médico que haya atendido cada caso se asegurará de que a todas aquellas personas que puedan haber corrido el riesgo de contraer la enfermedad se les administre un antibiótico profilácticamente (como prevención).

» Si su hijo tiene fiebre alta y no se ha identificado la causa, observe periódicamente si aparecen petequias, o sea, manchas rojas que no desaparecen al presionarlas con un vaso de cristal transparente (test del vaso) o al estirarlas con los dedos.

» Ante la aparición de petequias, acuda urgentemente al hospital. Las petequias son un síntoma de máxima gravedad.

» Acuda a un servicio hospitalario si su bebé tiene fiebre alta y presenta alguno de estos síntomas: rechazo a ser alimentado, irritabilidad al levantarse de la cuna con llanto muy desconsolado o rigidez corporal con movimientos bruscos.

» Los padres conocen mejor que nadie a sus hijos. Si encuentra a su hijo decaído en ausencia de fiebre acuda a un hospital.

» Su farmacéutico puede ayudarle al mejor conocimiento de la meningitis y de la sepsis y al reconocimiento temprano de sus síntomas.

Meningitis y sepsis: el tiempo es oro