Redacción. Madrid.- El cromo desempeña un importante papel en el metabolismo de la glucosa, según los datos presentados por la doctora Suhad Bahijir, de la Universidad King Abdul Aziz de Yeddah (Arabia Saudí) en el 45 Congreso de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), que se ha celebrado recientemente en Cáceres. Según esta especialista, el cromo es un elemento nutricional necesario para la tolerancia a la glucosa, ya que potencia la acción de la insulina. De ahí que la existencia de una deficiencia de cromo determine que quien la padece presente intolerancia a la glucosa y resistencia a la insulina y, como ha señalado la doctora Bahijir, también pueda constatarse un aumento de colesterol y triglicéridos.

"Un trabajo reciente", explica la experta saudí, "ha demostrado que hay una relación entre el estrés oxidativo y el déficit de cromo. Es por esto que recomendamos a las personas con historia familiar de diabetes tipo 2 o arterioesclerosis tomar un suplemento de cromo. Además, el cromo se puede utilizar para controlar la diabetes, especialmente si el paciente tiene sobrepeso y diabetes tipo2. Con el aporte suplementario de cromo se obtiene un mayor control metabólico de la glucosa y también una mejoría de algunos síntomas de la neuropatía diabética, como la disminución de la sensibilidad. Obviamente, esta mejoría afecta también a todos los síntomas o patologías relacionadas con la diabetes. En este sentido, he podido comprobar que el cromo ayuda a reducir los síntomas de impotencia del varón diabético".

"Sin embargo -añade-, no todos los pacientes diabéticos presentan una carencia de cromo. Ésta es solo una de las causas de esta patología. En el estudio, el 13 por ciento de los pacientes diabéticos tiene un estado carencial de cromo, pero la probabilidad de que éste se produzca aumenta en la medida que se incrementa el grado de resistencia a la insulina".

En las investigaciones realizadas por la doctora Bahijir se ha constatado que el aporte exógeno de cromo a los pacientes obesos con diabetes tipo 2 permite reducir la dosis de insulina o de los fármacos hipoglucemiantes que utiliza, al tiempo que se constata un descenso de los triglicéridos y un aumento del HDL. Todos estos datos se reproducen en el caso de las mujeres con diabetes gestacional, si bien hay que señalar que la puntuación Argar de los recién nacidos relativa a la glucosa también mejora.

Aporte exógeno

La especialista saudí recomienda el aporte suplementario de cromo cuando hay sobrepeso y de manera especial si se trata de una persona que realiza una ingesta hidrocarbonada excesiva por un deseo compulsivo de ingerir azúcar, ya que ésta genera un aumento de la excreción de cromo en la orina. La recomendación también debe hacerse en las personas con estrés. El problema es que el contenido de cromo en la dieta depende de diferentes factores. En primer lugar del lugar donde se producen los alimentos. Si el terreno de cultivo es pobre en cromo, también lo serán los alimentos que se producen en él. Además, el refinado de los productos alimenticios conlleva la pérdida de cromo y otros micronutrientes.

Sin embargo, la detección de la carencia de cromo en el organismo no es sencilla, ya que, como advierte la especialista de la universidad King Abdul Aziz el cromo puede estar presente en el torrente sanguíneo, pero puede no ser activo. "Yo realizo el aporte suplementario de cromo", explica, "mediante una levadura como factor de tolerancia de la glucosa (GTF). Hice mi trabajo de investigación en 1995 y comprobé que si se da una dosis superior a los 200 microgramos, que es la dosis estándar, se logra un mayor efecto. Sin embargo, investigadores americanos han demostrado recientemente que algunos pacientes necesitan más del doble de esta cantidad, ya que pierden el resto a través de la orina".

Un dato importante que señala la doctora Bahijir es que el aporte exógeno de este micronutriente no debe hacerse en forma de picolinato de cromo, por ser este compuesto potencialmente carcinogénico.