Nuevos datos, presentados en el Congreso de la Internacional Continence Society (Sociedad Internacional de Continencia) en Glasgow sugieren que la enuresis nocturna -mojar la cama mientras duerme- en niños pudiera ser un indicador de futura nocturia (término médico que designa la necesidad de levantarse para orinar, al menos en dos ocasiones, durante la noche) y la enuresis nocturna en la edad adulta.

 

Este nuevo estudio desarrollado por un grupo de investigadores alemanes tiene como objetivo establecer el grado de relación entre la nocturia y antecedentes de enuresis nocturna en la niñez.

 

El estudio sometió a 1.201 adultos a un cuestionario según su grado de relación. así el 53,4 por ciento de los participantes declararon padecer nocturia, el 18,1 por ciento relataron síntomas corrientes de enuresis nocturna y el 28,5 por ciento restante actuó como grupo de control.

En comparación con el grupo de control, los resultados demostraron que la enuresis nocturna en la niñez era un fuerte indicador de futura enuresis nocturna en adultos. La enuresis nocturna en niños también se manifestó como indicador para los síntomas de nocturia en la vida adulta.

Estos resultados refuerzan la necesidad de tratamiento de la enuresis nocturna en niños, no sólo para reducir el número de pacientes que puedan seguir sufriendo enuresis nocturna en la edad adulta, sino también el número de aquellos que puedan desarrollar nocturia a posteriori.

La enuresis nocturna afecta el bienestar general del niño y su calidad de vida y, de no ser tratada, puede persistir en la edad adulta. Sin tratamiento al menos uno de cada diez niños va a seguir mojando la cama de por vida. Así lo sugieren los resultados del estudio que demuestran que  al menos el 18 por ciento puede seguir sufriendo enuresis nocturna de adulto.

Además, no tratar este desarreglo puede tener un impacto negativo sobre la salud mental del niño y conducir al desarrollo de desarreglos psicológicos y sociales.

Más de cinco millones en Europa

Se estima que en Europa más de cinco millones de niños mojan la cama.  En Reino Unido es el trastorno crónico más frecuente en la infancia tras el asma, afectando a más de medio millón de pacientes entre los cinco y los 16 años. Los datos presentados suponen una importante advertencia para que el problema no progrese en la edad adulta, manifestándose tanto como enuresis nocturna continuada en la edad adulta o nocturia.

La importancia de estas conclusiones se refuerza con la investigación adicional, también presentada en la reunión de CCI de este año. El área de Atención Primaria de Boston realizó un cuestionario entre 5.503 adultos, para investigar el impacto de la nocturia sobre la calidad de vida.

De manera alarmante, el estudio reveló que la nocturia tiene un impacto comparable a otras enfermedades crónicas como la hipertensión, la diabetes o la artritis. Esto también sugiere que la necesidad de acudir frecuentemente al baño durante la noche aumenta la probabilidad de que estos pacientes sufran depresión, especialmente si hablamos de hombres jóvenes y mujeres.

“Muchos padres se preparan para que sus niños vuelvan a la escuela tras las vacaciones de verano, y la enuresis nocturna es habitualmente una de sus mayores preocupaciones. Es realmente importante recordar que en la mayoría de los casos este problema se puede tratar médicamente y que no es culpa del niño. El primer paso para ayudar a su hijo y prevenir futuros problemas es hablar con su pediatra” declaró Daniela Marschall-Kehrel, de la Academia Alemana de Enuresis. “Estos datos muestran que es realmente importante buscar tratamiento para lograr el bienestar general del niño, pero también para reducir el posible impacto en el futuro”.

La enuresis nocturna es la eliminación involuntaria de orina durante el sueño, que ocurre en niños a partir de cinco años sin que existan problemas en su sistema nervioso central que lo justifiquen. Es un problema común con prevalencia similar en todo el mundo.

Conceptos erróneos

Para Santiago García-Tornel, profesor asociado de la Universidad de Barcelona y Jefe Clínico del Servicio de Pediatría del Hospital Sant Joan de Déu, “los padres y los profesionales todavía tienen conceptos erróneos sobre los significados, recientemente aprobados, de la incontinencia, esto es, escapes involuntarios de orina durante el día y la enuresis, es decir, los escapes de orina que ocurren mientras el paciente está dormido durante la noche e, incluso, durante la siesta. Algunos niños que luego serán adultos pueden padecer ambos problemas a la vez”.

La enuresis nocturna es más común en niños que en niñas y, si no se trata, el 16 por ciento de los mayores de siete años seguirá padeciéndola. Se cree que los niños superarán la enuresis nocturna con la edad, pero hay datos en adultos que demuestran lo contrario. Estudios realizados en Hong Kong indican que el 2,5 por ciento siguen sufriendo el problema más allá de los 40 años, y de ellos, el 50 por ciento sufre enuresis nocturna tres veces o más cada semana. Los datos presentados hacen evidente la importancia de tratar la enuresis nocturna.

Muchos padres desconocen que la enuresis nocturna es una enfermedad crónica. Casi la mitad de ellos ignoran el problema, retrasando su intervención hasta que su hijo moja la cama al menos cinco veces por semana. Además, el 80 por ciento cree erróneamente que el estrés y las preocupaciones son la causa principal de la enuresis en el niño.

“Ambos trabajos señalan una vez más que la enuresis no es un trastorno psicológico y que, por lo tanto, no debería estar incluida en el DSM IV-TR, “la Biblia de los psiquiatras” y, por desgracia, parece que tampoco será retirada de la próxima edición DSM-V. Además, muestran un aspecto poco conocido hasta ahora como la persistencia en gran número de pacientes enuréticos hasta la edad adulta y, más destacable todavía, que otros padecerán nocturia con el trastorno que conlleva para su calidad de vida, rendimiento laboral y relaciones sociales. El niño enurético debe ser tratado por el especialista con tratamiento médico adecuado y sólo en contados casos requieren, en sus inicios, la participación de un psicólogo”, indica García-Tornel.

La realidad es que, en la mayoría de casos, la enuresis nocturna es una enfermedad que puede ser tratada con eficacia y para siempre.