Cuando hablamos del mercado de los medicamentos genéricos las cifras globales parecen claras. Para ponernos en contexto, según los datos del Ministerio de Sanidad de 2021, el consumo de medicamentos genéricos alcanza una cuota del 46,3 por ciento del total de los envases de medicamentos facturados y un 22,6 por ciento del importe. Hilando más fino, el informe ‘Situación actual del mercado de medicamentos genéricos en España’ de julio 2022, realizado con motivo del Encuentro con medios de comunicación IQVIA – AESEG, explicaba que la cuota de mercado de los genéricos en su segundo año en el mercado es cercana al 40 por ciento en el caso de lanzamientos que se produjeron en 2011. Sin embargo, está muy lejos del 10 por ciento de los lanzados en los últimos años.

Y es que, cuando se habla de medicamentos genéricos pensamos que se trata de un mercado homogéneo, cuando en realidad estas cifras varían mucho según enfoquemos a los diferentes niveles asistenciales o a las diferentes áreas terapéuticas.

Tal y como explicaba a la Revista EL MÉDICO la presidenta de la Asociación Española de Medicamentos Genéricos (AESEG), Mar Fábregas, en líneas generales se podría decir que los genéricos están muy introducidos en las categorías de Sistema Nervioso Central, destacando especialmente el área de analgésicos. También están muy implantados en el área de Cardiovascular, especialmente en el caso de los hipolipemiantes, es decir, fármacos para reducir el colesterol. Aunque igualmente sobresale su uso en Digestivo y en Aparato Locomotor. En todo caso, hay una primera diferencia clave entre los tratamientos prescritos en Atención Primaria, donde los genéricos tienen una gran presencia, a los medicamentos prescritos en Especializada, donde su consumo es mucho más reducido.

Los medicamentos genéricos más recetados

Para conocer los medicamentos genéricos más recetados en la actualidad basta con consultar el Informe Anual del Sistema Nacional de Salud 2020-2021 del Ministerio de Sanidad. El mismo describe que el omeprazol es el principio activo de mayor consumo en envases de presentaciones genéricas y la atorvastatina el que factura mayor importe en genéricos. Asimismo, el antidepresivo escitalopram es el que tiene mayor facturación de genéricos sobre ese principio activo, 98,9 por ciento en envases y 99,3 por ciento en importe.

En el caso concreto del omeprazol, este informe destaca que es el principio activo con mayor facturación, 48,5 millones de envases (4,9 por ciento del total de envases de medicamentos). Su dosis por habitante y día es de 95,4 y su coste tratamiento día de 0,1 euros. En el caso de atorvastatina, se trata del medicamento genérico que mayor importe factura, 337,7 millones de euros, el 2,7 por ciento del total de medicamentos. Por otra parte, el paracetamol ocupa la segunda posición en envases con el 4,4 por ciento del total, y en importe, la asociación metformina y sitagliptina con el 1,9 por ciento del total.

El impacto en Atención Primaria

Aunque estas son las cifras globales, para conocer el día a día de la prescripción de los medicamentos genéricos, en realidad, es necesario pasarse por la consulta de Atención Primaria. Así, sobre esta realidad aportaba su perspectiva como médico de Familia Francisco José Sáez Martínez, del Grupo de Cronicidad y Gestión de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG). El mismo se centraba en los informes realizados por su grupo de trabajo con fecha de 2019, previos a la pandemia, para afirmar que el porcentaje de medicamentos genéricos prescritos en Atención Primaria en España estaba en torno al 41 y 42 por ciento.

Por su parte, y en línea con lo señalado con el Ministerio de Sanidad, el top tres de los fármacos más recetados en Atención Primaria parece claro: omeprazol, paracetamol y ácido acetilsalicílico.

A estos fármacos, según el experto, le seguiría la simvastatina, otro hipolipemiante para reducir los niveles de colesterol.  Asimismo, el experto de SEMG señala que, precisamente como sustitución a la simvastatina, está creciendo el consumo y dispensación de atorvastatina, como se señalaba en los datos del Ministerio de Sanidad. “No obstante, el uso de este fármaco hace unos años estaba restringido y ahora, al haber más facilidades, se ha empezado a extender su uso”, confirma el experto.

Después de estos, de nuevo en el ámbito de los analgésicos, estaría el ibuprofeno, como otro de los medicamentos más recetados y, por tanto, más dispensados en su formato en genérico. “Asimismo, comparándonos con Europa y Estados Unidos, otra prescripción que llama la atención en España en el ámbito de la analgesia es la de metamizol”, comenta Francisco José Sáez Martínez. “En el resto de Europa no se utiliza y en Estados Unidos consideran que ni existe. Por ello, aunque no se prescriba en un alto porcentaje, España es el país en el que más se prescribe, pero porque su uso fuera es prácticamente inexistente”.

En esta línea también cabe citar el tramadol. Se trata de un fármaco para el dolor, que en Europa apenas está teniendo impacto, pero que en España ha comenzado a extenderse, sobre todo en ámbitos como las unidades del dolor, lo que se traduce a que llegue de una forma más destacada a las consultas de Atención Primaria, en comparación con otros países de la Unión Europea. “En parte, esta tendencia también responde a que la gestión de los opiáceos está siendo más amplía que en años anteriores o que en países del entorno”, reflexiona el experto.

En la actualidad hay otras áreas terapéuticas que comienzan a despuntar en la dispensación de genéricos, como es el caso de Salud Mental y, en concreto, medicamentos como lorazepam, alprazolam o el lormetazepam. “Son fármacos que antes tenían un nombre comercial muy claro, y ahora, ya tanto profesionales como pacientes, los conocen más por el nombre del principio activo y por su genérico”.

Este aumento, de hecho, se percibía ya antes de la pandemia, pero ahora parece ser aún mayor debido a la incidencia de la patología psiquiátrica que se ha incrementado con la situación social que ha provocado la crisis sanitaria. Además, precisamente los fármacos citados “son los más accesibles y de los que hay mayor disponibilidad”, insisten desde la SEMG.

Así, por áreas terapéuticas, sin duda, el experto citaría la importancia de Cardiología, de medicamentos analgésicos, pero cada vez más los relacionados con Psiquiatría.  Aunque también hay datos que llaman la atención, como es el caso de la subida en el consumo de la metformina, un fármaco antidiabético de aplicación oral del tipo biguanida. En este caso, el especialista destaca que el genérico se ha extendido de tal forma, que “es como si ya no tuviera nombre comercial”.

Por qué las cifras son menores en Especializada

Aunque haya áreas terapéuticas como las relacionadas con Salud Mental, en las que el uso del genérico comienza a despuntar, claramente en los últimos años Cardiología ha sido uno de los nichos de mercado de este tipo de fármacos.

En cuanto a la situación actual, Román Freixa, presidente de la Asociación de Cardiología Clínica de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), asegura que “los fármacos que se están utilizando más son aquellos destinados a la prevención cardiovascular, en su mayoría para reducir la hipertensión arterial o para controlar el colesterol. Aunque también destacan fármacos estilo antiagregantes, como es el caso del ácido acetilsalicílico, que es otro de los genéricos más utilizados en el área de Cardiología”.

El motivo es sencillo. Se calcula que, por ejemplo, entre el 60-70 por ciento de pacientes de más de 60 años tiene hipertensión arterial. “Con lo cual esto supone un gran volumen de fármacos que se administra a la población general, que es donde realmente los genéricos tienen más impacto”, apunta Freixa.

Otra población diana es aquella que ya ha tenido algún problema cardiovascular, como ha podido ser un infarto o una angina de pecho o que incluso haya sido intervenida colocando un stent y requiere seguir un tratamiento para bajar la presión arterial o el colesterol para conseguir los objetivos de prevención secundaria.

Sin embargo, en su mayoría, todos estos pacientes realizan un seguimiento en Atención Primaria y, por lo tanto, es el médico de familia quien se encarga de prescribir esta medicación.

“En Cardiología, por norma general, utilizamos más fármacos innovadores”, insiste el experto de la SEC. Y es que, para la patología aguda, la actualización de los fármacos es más constante, y es más habitual contar con medicamentos que siguen en periodo de patente.  Algo que comparten la gran mayoría de especialidades de Atención Hospitalaria.

De hecho, en el entorno hospitalario, dado el impacto que están teniendo los medicamentos biológicos en diferentes áreas terapéuticas, los fármacos que están creciendo en impacto son los llamados biosimilares.  Cabe recordar que un medicamento biosimilar es un medicamento biológico similar a otro ya existente (producto de referencia), cuya patente, al igual que ocurre en el caso de los genéricos, ha expirado. La diferencia en este caso es que estas son moléculas sintetizadas a partir de células vivas y por lo tanto no se puede hacer esa copia exacta que es el genérico.  Sin embargo, los medicamentos biosimilares también constituyen una alternativa terapéutica al producto biológico, ya que su precio es menor que el del biológico de referencia, y al incluirse dentro del sistema de precios de referencia, promueve la reducción del precio de los medicamentos con ese principio activo. Es decir, se copia el mecanismo de los medicamentos genéricos a la hora de reducir precios y costes al sistema sanitario.

Así, según datos del Ministerio de Sanidad de 2020/2021, en los hospitales de la red pública del SNS, los biosimilares han tenido un consumo a PVL de 445 millones de euros, lo que supone el 5,4 por ciento sobre el gasto total hospitalario de medicamentos. El inmunosupresor inhibidor del factor de necrosis tumoral alfa, infliximab, es el que ha tenido mayor consumo a PVL, seguido del anticuerpo monoclonal rituximab. El inmunoestimulante filgrastim tiene el mayor porcentaje de su consumo en medicamentos biosimilares, tanto en PVL como en envases, un 96,2 por ciento y 95,4 por ciento, respectivamente.

En el consumo a través de recetas médicas del SNS, los medicamentos biosimilares facturan 37,5 millones de euros a PVL. Enoxaparina tiene la mayor facturación en importe y en envases de biosimilares, y supone el 17,4 por ciento del PVL y el 20,8 por ciento de los envases del total del principio activo. En el segundo lugar se encuentran los biosimilares de insulina glargina.

Áreas terapéuticas en crecimiento

Si bien esta es la situación actual, también queda por reflexionar si pueden existir cambios en el futuro. Volviendo al informe ‘Situación actual del mercado de medicamentos genéricos en España’ de julio de 2022, en este se apunta que los productos antidiabéticos son la clase que más aporta al crecimiento como consecuencia de la nueva indicación en insuficiencia cardiaca. Además, clases como antitusígenos y analgésicos también destacan debido al incremento de enfermedades víricas respiratorias.

De hecho, por áreas terapéuticas, queda claro que los reguladores del colesterol y triglicéridos es la ATC3 líder en facturación de genéricos en los últimos años. Sin embargo, en los próximos meses se espera que los genéricos pueden penetrar en ATC3 como antidiabéticos por la pérdida de la patente de sitagliptina.

El trabajo señala, además, que los genéricos que perdieron patente en 2011 consiguen una mayor penetración y mantenimiento en el tiempo. Pese a ello, la penetración de los genéricos ha ido disminuyendo a lo largo de los años.

Otro dato reseñable según el informe ‘Impacto de la Industria de Medicamentos Genéricos en la Economía Española’, elaborado por SILO para AESEG, es la disponibilidad de genéricos en el COVID, también para Atención Especializada, destacando que el 70 por ciento de los medicamentos denominados en el peor momento de la crisis como esenciales por la AEMPS, contaban con un genérico. De esta forma, se deben tener en cuenta especialmente genéricos que se utilizaron y utilizan en las UCI españolas como cisatracurio, propofol, midazolan, fentanilo, cloroquina, e hidroxicloroquina.

Diferencias por territorios

En cuanto a la heterogeneidad de este mercado volvía a hacer hincapié sobre esta cuestión Francisco José Sáez Martínez, de SEMG. Más allá de las diferentes áreas terapéuticas, las cifras también varían bastante si nos fijamos en los diferentes territorios, en concreto, en las recetas de Atención Primaria.

“En España, donde más se están prescribiendo genéricos desde Atención Primaria es en Cataluña y en Andalucía”. Precisamente, en Cataluña, su sistema de receta electrónica no tiene por protocolo la prescripción por principio activo. Sin embargo, el recetar por el nombre genérico y no la marca, supone que el farmacéutico no pueda cambiar esta prescripción para dispensar la marca, teniendo que dispensar el genérico si así está recetado. El porcentaje de recetas de genéricos en esta comunidad estaría en torno al 52 por ciento, respecto a la media del 42 por ciento en España.

En el otro lado de la balanza estarían Murcia y Valencia, que son las comunidades donde menos genéricos se prescriben en Atención Primaria de toda España. “Especialmente Murcia, porque allí, aunque sí hay prescripción por principio activo, se produce mucha dispensación por marca en la oficina de farmacia”, añade el experto de SEMG.

Si bien en estos casos los porcentajes han variado relativamente poco, llama la atención el caso de Melilla, donde en los años 2010 tenía un porcentaje bastante elevado, en torno al 40 por ciento y en 2019 este porcentaje había disminuido en torno al 20 por ciento. Casi la mitad de la media nacional.

Por último, Francisco José Sáez Martínez reflexiona que la prescripción del genérico para el médico de familia no supone un problema. “En vez de aprender la marca, aprendes el nombre del principio activo, algo que ya está asumido en las nuevas generaciones”. Pero sí que sigue presentando algunos retos por resolver. “Hay ocasiones en las que genéricos comerciales no están disponibles y pueden suponer un problema. Bien porque la empresa no fabrica ese formato, aunque esté autorizado o ha dejado de suministrarlo a farmacias por diferentes motivos”.