La Mesa Sectorial de Sanidad en Cantabria (compuesta por UGT, CSIF, ATI, CCOO, SATSE y el Sindicato Médico) ha llegado a un acuerdo que ha puesto fin a la huelga indefinida de médicos en Atención Primaria. El titular de Sanidad, Raúl Pesquera, afirma que se trata de un acuerdo "positivo" para los trabajadores y para toda la organización sanitaria. Sin embargo, para UGT “es insuficiente, no aumenta plantilla y discrimina a algunos colectivos”.

En concreto, el acuerdo alcanzado por la Mesa Sectorial de Sanidad en Cantabria se extiende a todas las categorías del Servicio Cántabro de Salud (SCS). Es decir, tanto a la Atención Primaria como a la hospitalaria. Así, afectará con mejoras para el personal que hace turnos o guardias, que trabaja en días festivos o que realiza exceso de jornada, y para profesionales que tienen que desplazarse entre diferentes áreas de salud, entre otras medidas. Igualmente, facilita una mejor prestación de la asistencia en situaciones de déficit de profesionales por medio de la auto-cobertura.

Acuerdo de la Mesa Sectorial de Sanidad en Cantabria

El consejero ha asegurado que todas estas medidas, junto a la puesta en marcha de las agendas de calidad, supondrá "una mejora" en la prestación de la asistencia a los cántabros. No obstante, mejorará la accesibilidad de los pacientes a los profesionales y el tiempo que se dedica a cada paciente.

Por su parte, el Sector de Sanidad de la Federación UGT-Servicios Públicos no ha suscrito el acuerdo. Argumenta que “implica medidas insuficientes y aisladas, no supone un aumento de plantilla efectivo, incluye pequeños aumentos retributivos y agrava la discriminación entre la Atención Primaria y la Atención Especializada”.

Según ha señalado en nota de prensa el responsable regional de Sanidad de UGT, Gustavo Fuentes, se trata de “un acuerdo apresurado que no responde a los problemas de fondo del personal del SCS”.