América Latina sufre una fuerte crisis por alta mortalidad a causa de enfermedad vascular, en entrevista exclusiva con el Cardiólogo, Ricardo Iglesias, ex presidente de la Sociedad Argentina de Cardiología y actual director académico de una institución privada en Buenos Aires, contextualizó el panorama de dichas enfermedades en Latinoamética.

Actualmente, hay 21 millones de enfermos de enfermedad coronaria, 29 millones de pacientes con enfermedad arterial periférica y esto influye en una mortalidad de aproximadamente 450 mil personas en el continente.

Según datos recolectados de manera global en Brasil, Argentina y México, en ese orden, ocupan los primeros lugares por estas enfermedades, en Argentina, por ejemplo, mueren 130 personas por cada 100.000 a causa de cáncer, mientras que 250 mueren por causa de enfermedades cardiovasculares, es decir, casi el doble.

Se ha observado una carga de la enfermedad cada vez mayor en gente joven por factores de riesgo modificables como son la obesidad, cuyo primer lugar mundial es México, así como en la diabetes. También, influye la alimentación y la vida sedentaria, el tabaquismo y el consumo de sal que afecta directamente la presión arterial y desafortunadamente se relaciona con una sociedad de consumo económicamente pobre.

Otro de los factores poco mencionados es el estrés. Latinoamérica se presenta como el continente más estresante según estudios de Yussuf Nacif con relación directa con la situación económica y en sus primeros lugares está Brasil y Argentina. De acuerdo, con este estudio los hombres se infartan más por el estrés ocasionado por los jefes, en el caso de las mujeres, el principal detonante es el marido, lo que probablemente sea a causa de la disparidad en la fuerza laboral.

Según el especialista, la salud también es una decisión política, por ejemplo, podrían elaborarse políticas para la reducción en la utilización de sal en la producción del pan que es un producto de gran consumo, es decir, que con disminuir por lo menos en 3 gramos de sal se estarían salvando alrededor de 10.000 pacientes de sufrir un accidente cerebrovascular y previniendo 2.000 muertes.

Rivaroxabán 2.5 dos veces al día en conjunto con ácido acetilsalicílico se convierte en estos momentos en una terapia cardio-protectora que ha comprobado que reduce la mortalidad en un 22 por ciento para estos pacientes, 47% en infartos y 70% en amputaciones lo que debe servir a los gobiernos para actuar de forma rápida.

Al usar una terapia como esta, la esperanza de vida cambia por completo, el paciente que ya tuvo un evento o accidente cardiovascular sigue teniendo riesgos elevados de presentar un segundo evento y este tratamiento tiene el respaldo del estudio COMPASS en protección primaria y secundaria con una muestra de 27.000 pacientes.