E.P. Córdoba.- El servicio de Microbiología del Hospital Universitario Reina Sofía ha desarrollado una técnica genética pionera a nivel mundial que diagnostica de forma precoz la tuberculosis y permite orientar su tratamiento con mayor rapidez que los procedimientos empleados hasta ahora.

Según ha informado el centro hospitalario, esta técnica diagnóstica ya se aplica con resultados "muy satisfactorios" en el complejo sanitario cordobés y se ha extendido a hospitales españoles y de otros países por la "buena acogida y la excelente efectividad", indicó el jefe de servicio de Microbiología del Reina Sofía, Manuel Casal Román.

El diagnóstico novedoso posibilita que por medio de determinadas técnicas genéticas o de Biología Molecular se puedan identificar dieciséis especies diferentes de bacterias causantes de la tuberculosis y otras enfermedades semejantes denominadas micobacteriosis en un corto espacio de tiempo, mientras que las técnicas anteriores permitían diagnosticar sólo varias de ellas.

El procedimiento requiere disponer de una muestra clínica del enfermo y su pase a un medio de cultivo líquido, donde se procesa y se multiplica la bacteria o las bacterias que puedan estar incluidas en dicha muestra. A continuación se aplica un reactivo genético de las dieciséis especies que se tratan de identificar y el resultado final es que en caso de que la porción extraída al paciente incluya alguna de ellas, éstas quedan marcadas.

El doctor Casal Román dijo que cada año se registran en Córdoba unos sesenta nuevos casos de tuberculosis que "pueden curarse" en su mayoría si no se complican por condiciones adicionales y si se acude al médico cuando se detectan los síntomas como son estado febril prolongado y expectoración (a veces acompañada de sangre) durante una semana o más.

Si la enfermedad se detecta en estos primeros días y se le aplica el tratamiento adecuado, esta patología deja de ser contagiosa y a partir de este momento el paciente puede desarrollar una vida normal hasta su curación que puede tardar desde varios meses hasta un año e incluso más, prosiguió el facultativo.

Casal Román insistió en que "no hay que tener miedo a la tuberculosis" pero sí "tener una vigilancia continuada y diagnosticar la cepa lo más rápidamente posible". Esto último ya es una realidad gracias a este estudio desarrollado por un grupo de profesionales del Reina Sofía que cuenta con el aval de la revista Journal of Clinical Microbiology, que publicó un artículo en agosto de 2002 y resultó premiado en el último congreso de la Sociedad Andaluza de Microbiología y Parasitología Clínica.

La tuberculosis, junto con el sida y el paludismo, es una de las enfermedades consideradas más importantes a nivel mundial y puede afectar a una tercera parte de la población, aunque en los países con mayor pobreza la tuberculosis se acentúa y afecta al 80 por ciento de la población.