Un equipo de investigadores de la Charité – Universitätsmedizin de Berlín (Alemania) han señalado que mientras que la pandemia del coronavirus continúe habrá que actualizar periódicamente las vacunas.

Las mutaciones dentro del SARS-CoV-2 ya han producido una serie de variantes, algunas de las cuales (como la variante sudafricana) evaden parcialmente la respuesta inmunitaria del cuerpo.

Al igual que el SARS-CoV-2, ingresan a las células humanas utilizando la ‘proteína de punta’, una proteína de superficie que le da al virus su característica apariencia de corona (y nombre). La proteína de pico también forma el objetivo de todas las vacunas COVID-19 actuales.

Banco de datos de secuencias genéticas

Con base en las mutaciones que habían surgido con el tiempo, produjeron árboles filogenéticos para ambos coronavirus. Los investigadores compararon sus hallazgos con el árbol filogenético de H3N2, un subtipo de gripe que es particularmente eficaz para evadir la respuesta inmune humana.

Los cálculos de los investigadores revelaron una característica que era común a las reconstrucciones filogenéticas tanto de los coronavirus como del virus de la gripe: los tres tenían una forma pronunciada en forma de escalera.

“Un árbol asimétrico de este tipo probablemente sea el resultado del reemplazo repetido de una variante de virus circulante por otra que tiene una ventaja de aptitud. Esto evidencia la ‘deriva antigénica’, un proceso continuo que involucra cambios en las estructuras de la superficie que permiten a los virus evadir la respuesta inmune humana.

Significa que estos coronavirus endémicos también evaden el sistema inmune, al igual que el virus de la gripe. Sin embargo, también tiene que fijarse en la velocidad con la que se produce esta adaptación evolutiva”, han detallado los expertos.

La tasa de cambio de los coronavirus endémicos fue cuatro veces más lenta que la del virus de la gripe. “En lo que respecta al SARS-CoV-2, esta es una buena noticia”.